¡Una estación de servicio a 9.000 metros de altura!
¿Cómo se consigue que los cazas y bombarderos pesados vuelen a través de océanos enteros sin aterrizar? ¡Llevándoles la gasolinera! El reabastecimiento aéreo es una de las maniobras más peligrosas y precisas de la aviación militar. El sistema de "pistola de reabastecimiento" es el método principal utilizado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Un enorme avión cisterna baja un tubo rígido y telescópico (la pértiga) desde su cola. No se trata de un simple tubo colgante; ¡tiene unas diminutas alas llamadas "timones de profundidad"! Un operador de la pértiga, tumbado boca abajo en la parte trasera del avión cisterna, utiliza un joystick para "volar" la pértiga por el aire, dirigiendo con precisión la boquilla directamente a un pequeño receptáculo en la parte trasera del caza receptor, que vuela a pocos metros de distancia. Una vez acopladas, unas bombas gigantes transfieren miles de litros de combustible para aviones, altamente inflamable, en cuestión de minutos, ¡mientras ambos aviones vuelan a más de 640 kilómetros por hora! ¡Un solo error significa un desastre total!








