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miércoles, 11 de marzo de 2026

Serbia: Sus MiG-29 portan el CM-400AKG chino y hay revuelo

Avión de combate MiG-29 serbio avistado con misiles CM-400AKG chinos, lo que redefine el equilibrio del poder aéreo en los Balcanes.



Defense News Aerospace 2026



Una imagen recientemente difundida parece mostrar un MiG-29SM de la Fuerza Aérea Serbia equipado con misiles aire-tierra de largo alcance CM-400AKG chinos. De confirmarse, esta configuración podría ampliar significativamente el alcance de ataque de Serbia y alterar el equilibrio del poder aéreo regional en los Balcanes.

El 9 de marzo de 2026, una sola imagen circulando en redes sociales ha llamado la atención sobre lo que parece ser un MiG-29SM de la Fuerza Aérea Serbia que porta misiles aire-tierra de largo alcance CM-400AKG chinos. Esta configuración, de confirmarse, representaría una notable evolución en la estrategia de la aviación de combate de Belgrado. La relevancia de esta imagen radica no solo en la posible aparición de una nueva munición, sino también en la sugerencia de que Serbia podría estar ampliando el papel operativo de su flota Fulcrum, pasando de la vigilancia aérea y la interceptación a ataques de precisión a distancia. En el contexto europeo, este desarrollo sería importante, ya que asociaría un arma de ataque aérea china de alta velocidad con un caza de primera línea operado en los Balcanes. Sin embargo, por el momento, no se ha emitido ninguna confirmación oficial del gobierno, por lo que la evaluación se basa en la imagen disponible. Una imagen circulante parece mostrar un MiG-29SM de la Fuerza Aérea Serbia portando misiles de ataque de largo alcance CM-400AKG chinos, lo que sugiere una posible expansión de la capacidad de ataque a distancia de Serbia si se confirma (Fuente de la imagen: Redes sociales).

La importancia del avistamiento no reside tanto en la imagen en sí como en lo que puede indicar sobre el progreso de la integración de armas. En la aviación militar, la visibilidad de un misil bajo el ala o la estación del fuselaje de un caza no demuestra automáticamente la certificación operativa completa, pero puede indicar que al menos parte del proceso de gestión de pertrechos, compatibilidad de pilones y autorización de transporte ha avanzado. Si Serbia efectivamente ha integrado el CM-400AKG en su avión MiG-29SM, esto implicaría que la plataforma se está adaptando para un conjunto más amplio de misiones que incluye el ataque a distancia, en lugar de limitarse a su función tradicional de avión de superioridad aérea y alerta de reacción rápida.

El misil visible en el centro de la imagen constituye un elemento central del desarrollo reportado. El CM-400AKG ha sido descrito en la literatura china sobre exportaciones como un arma de ataque de alta velocidad, lanzada desde el aire, diseñada para atacar objetivos fijos de alto valor y, en algunas descripciones, objetivos marítimos. Las referencias técnicas disponibles generalmente indican un diámetro de aproximadamente 0,4 metros y un alcance de entre 100 y 240 kilómetros, con configuraciones de ojiva que, según se informa, incluyen una de tipo fragmentación explosiva de 150 kilogramos y una variante de penetración de 200 kilogramos. Estos parámetros sugieren que el misil representa más que una simple adición simbólica, posicionándolo como un arma de distancia de seguridad diseñada para atacar objetivos defendidos desde rangos de lanzamiento que podrían reducir la exposición de la aeronave a los sistemas de defensa aérea de corto alcance. La terminología aplicada al CM-400AKG requiere especial precisión. En el discurso público, el misil se caracteriza frecuentemente como hipersónico, mientras que algunos informes también lo describen como balístico. Una formulación más rigurosa lo identificaría como un misil de ataque aéreo de muy alta velocidad, con un perfil de lanzamiento a gran altitud y una trayectoria de ataque terminal pronunciada que le confiere características cuasibalísticas o semibalísticas. Las descripciones técnicas chinas disponibles respaldan la evaluación de que su velocidad y perfil de vuelo difieren notablemente de los de los misiles de crucero aéreos más convencionales. Sin embargo, no justifican que se consideren definitivamente todas las afirmaciones de rendimiento reportadas.

Su arquitectura de guiado reportada también contribuye a su relevancia operativa. Las descripciones relacionadas con la exportación indican que el misil utiliza una arquitectura de guiado que combina navegación inercial y actualizaciones satelitales, con modos de guiado terminal opcionales que, según se ha informado, incluyen infrarrojos, televisión y localización por radiación pasiva. En términos prácticos de aviación, esto significa que el arma es adecuada para una secuencia de ataque en la que la aeronave de lanzamiento no necesita permanecer cerca del objetivo durante la fase terminal. Es importante desde el punto de vista operativo porque mejora la capacidad de supervivencia de la plataforma de lanzamiento, reduce el tiempo de exposición dentro de zonas de combate hostiles y permite que la aeronave emplee un perfil de disparo y giro tras el lanzamiento, en lugar de adentrarse en el espacio aéreo defendido.

Para la flota de MiG-29SM de Serbia, la importancia reside en la transformación del perfil de la misión más que en la novedad de su fuselaje. El MiG-29 se concibió originalmente como un caza bimotor de superioridad aérea optimizado para alta agilidad, ascenso rápido e intercepción en primera línea. Los aviones modernizados de Serbia ya han demostrado una dotación de armamento más amplia que las primeras variantes Fulcrum de referencia, pero la posible incorporación del CM-400AKG impulsaría aún más esta evolución al asignarle al avión una función de ataque más pronunciada. En términos doctrinales, esto acercaría al MiG-29SM serbio a un verdadero perfil de empleo multifunción, donde la generación de salidas, la precisión de navegación, la gestión de parámetros de lanzamiento, la capacidad de supervivencia electrónica y la transferencia de objetivos se vuelven tan importantes como el rendimiento clásico de un caza fuera o dentro del alcance visual.

A nivel táctico, un MiG-29 armado con un misil de alta velocidad de separación puede generar presión operativa sin penetrar necesariamente en las capas más densas del sistema de defensa aérea del adversario. Incluso un inventario modesto de este tipo de armas puede complicar la planificación defensiva, ya que permite ataques contra activos fijos como puestos de mando, instalaciones de radar, nodos logísticos, depósitos de municiones, puentes o infraestructura de bases aéreas desde posiciones que acortan la exposición y reducen el tiempo de reacción de los defensores. El comportamiento de vuelo reportado del misil, especialmente su fase terminal de alta energía, también plantearía un desafío de interceptación diferente al de las amenazas subsónicas más lentas, lo que lo hace relevante no solo como activo de ataque, sino también como herramienta de señalización coercitiva.

A nivel regional, la aparición de un arma de este tipo en los cazas serbios probablemente se interpretaría como un avance hacia una mayor letalidad en distancias de seguridad y una capacidad de ataque de precisión más creíble. No transformaría por sí solo a Serbia en una potencia aérea regional dominante ni eliminaría las persistentes limitaciones asociadas con el tamaño de la flota, el mantenimiento, la disponibilidad de pilotos o la antigüedad de la plataforma. Sin embargo, obligaría a los planificadores militares vecinos a considerar más seriamente el refuerzo, la dispersión, la recuperación de la pista, la capacidad de supervivencia del radar y la resiliencia de la infraestructura militar fija. En ese sentido, los efectos psicológicos y de planificación del misil podrían ser casi tan importantes como su alcance físico.

La dimensión estratégica y geoestratégica es igualmente importante. Si esta integración es genuina y operativamente significativa, Serbia estaría ilustrando un modelo de desarrollo de fuerza particularmente híbrido que combina aviones de combate de diseño ruso, municiones de ataque chinas lanzadas desde el aire y una trayectoria de modernización más amplia que también ha incluido la adquisición de plataformas occidentales. Esta postura reforzaría la preferencia de Belgrado por la diversificación de las adquisiciones y la flexibilidad estratégica, en lugar de la dependencia exclusiva de una sola esfera industrial de defensa. En términos europeos más amplios, la importancia residiría en la aparición de tecnología de ataque de alta velocidad de origen chino en una flota regional de cazas que opera en un escenario políticamente sensible, una combinación que sería seguida de cerca tanto por los planificadores militares como por los responsables políticos interesados ​​en la alineación de la defensa, el control de la escalada y la difusión de armas avanzadas de distancia de seguridad.

Lo que esta imagen podría revelar en última instancia no es simplemente la incorporación de un nuevo misil, sino un cambio en la filosofía del poder aéreo serbio. Si el MiG-29SM se ha adaptado para emplear el CM-400AKG, Serbia estaría reorientando parte de su fuerza de cazas hacia una función de ataque a distancia más fiable, que combina la velocidad y la capacidad de respuesta de un interceptor tradicional con el alcance y el poder disuasorio de una munición de precisión moderna. Hasta que se emita una confirmación oficial, la moderación sigue siendo apropiada, pero las implicaciones ya son considerables: el panorama aéreo de los Balcanes ya no estaría determinado únicamente por el número de cazas y la preparación para la vigilancia aérea, sino cada vez más por la capacidad de lanzar ataques aéreos rápidos y de largo alcance con poca alerta y un impacto político considerable.

Escrito por Teoman S. Nicanci – Analista de Defensa, Grupo de Reconocimiento del Ejército

martes, 17 de febrero de 2026

Israel: Eficacia y máximo éxito en la lucha contra el yihadismo

 

Eficacia y máximo éxito


¿Han alcanzado su punto álgido las campañas aéreas al inicio de los conflictos con Hamás y Hezbolá?

Meir Finkel || Dado Center

Introducción

En un artículo que escribí en 2008 titulado «La paradoja del poder aéreo: más preciso, menos eficaz», argumenté que, incluso con el drástico aumento de la eficacia del poder aéreo —gracias a las bombas inteligentes y a la mejora de la inteligencia aérea—, las contramedidas empleadas por el enemigo están forzando su caída. El artículo se centró entonces en la disminución de la eficacia del poder aéreo contra las fuerzas armadas estatales (el enfoque del diseño de fuerzas en aquel momento era Siria). El artículo analizó la transformación de la eficacia y la eficiencia del poder aéreo desde la Primera Guerra del Golfo (1991), pasando por la Guerra de Kosovo (1999), hasta Afganistán (2001), la Segunda Guerra del Golfo (2003) y la Segunda Guerra del Líbano (2006). El artículo argumentaba que, si bien el poder aéreo se ha vuelto más efectivo —principalmente debido al aumento en la precisión de las bombas individuales y al mayor porcentaje de bombas inteligentes utilizadas—, el enemigo ha empleado contramedidas tácticas como camuflaje, señuelos, trincheras y otras que han reducido la efectividad de las operaciones aéreas. La conclusión era que, para potenciar la efectividad del fuego, es necesario integrarlo mejor con las maniobras terrestres, lo que obligará al enemigo a exponerse y aumentará su vulnerabilidad a los ataques aéreos.

Desde la publicación del artículo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han utilizado campañas aéreas en tres ocasiones al inicio de sus operaciones: Operación Plomo Fundido (2008-2009), Operación Pilar Defensivo (2012) y Operación Margen Protector (2014). El argumento de este artículo es que, si bien ha habido un aumento en la precisión (durante estas operaciones solo se utilizaron bombas de precisión) y un incremento en el número de objetivos identificados mediante inteligencia (como se puede observar al comparar estas operaciones), el daño sistémico a Hezbolá y Hamás (resultado de atacar sus armas, combatientes y, principalmente, comandantes clave) ha disminuido con el tiempo. El artículo sostiene que no solo ha disminuido el éxito operativo, sino que, paralelamente, a nivel estratégico, la forma en que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han aplicado el fuego durante la última década ha generado un daño estratégico desde el inicio del conflicto, un daño difícil de reparar posteriormente en la campaña.

Gráficamente, podemos ilustrar el problema de la siguiente manera: aunque las FDI creen estar en el punto A —que muestra una mejora en la cantidad y capacidad de los objetivos de ataque y una creciente efectividad estratégica—, en realidad ya se encuentran en el punto B, donde la efectividad de estas campañas ya está disminuyendo.

En palabras de Edward Luttwak, como se indica en su libro *Estrategia: La lógica de la guerra y la paz*: el patrón de emplear campañas de fuego, utilizado cuatro veces desde la Segunda Guerra del Líbano inclusive, ha superado su punto álgido de éxito.[2]

El apogeo de la efectividad táctica: el avión, el armamento y la inteligencia

Desde la invención del avión, hace 114 años, el poder aéreo se ha desarrollado rápidamente y se ha convertido en un elemento clave del poderío de todo ejército moderno. Desde la Primera Guerra Mundial, los aviones participan en diversas misiones, desde el apoyo a las fuerzas terrestres hasta los bombardeos estratégicos, y prácticamente no se puede concebir lograr la hachra'a[3] en los conflictos militares actuales sin el uso del poder aéreo.

En las últimas décadas, las fuerzas aéreas han mejorado en muchos aspectos: el alcance y la resolución de la observación aérea, la precisión de los bombardeos, el alcance operativo de las aeronaves y el armamento que transportan, la variedad de armamento, etc. Una verdadera revolución ha supuesto el creciente uso de vehículos aéreos no tripulados. Otro ámbito que se ha desarrollado recientemente son las capacidades de ataque de la Fuerza Aérea Israelí (FAI), que, según su comandante, el general de división Amir Eshel, pueden alcanzar miles de objetivos al día.[4]

Otra revolución ha sido el impresionante desarrollo de la inteligencia en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI),[5] que se ha materializado en lo que las FDI denominan «banco de objetivos»,[6] el cual ha crecido drásticamente en los últimos años.

Sin duda, la eficacia táctica de las FDI ha mejorado notablemente gracias a la combinación de una inteligencia precisa y generalizada, y las capacidades de la FAI en cuanto a precisión, cantidad y capacidad. Si bien aún es posible mejorar, las FDI parecen ser líderes en capacidades globales y ya han alcanzado la mayor parte de la mejora en este aspecto.[7]

¿Por qué la eficacia táctica ha tenido dificultades para mantener su valor operativo contra Hamás y Hezbolá?

En los últimos años, Hamás ha experimentado una rápida evolución con la ayuda de las FDI. Las recientes operaciones en Gaza le permitieron a Hamás recuperarse de cada enfrentamiento y prepararse para el siguiente. El resultado acumulativo de las dos primeras operaciones se vio en la Operación Margen Protector, que, aunque se desarrolló en un territorio relativamente pequeño, empleó un gran número de lanzadores y cohetes, ampliamente dispersos en zonas urbanas se ha vuelto difícil suprimir el fuego de cohetes desde el aire.

Atacar a los altos mandos también se ha vuelto más complejo debido a su nivel de conocimiento y las contramedidas que han implementado. El bombardeo aéreo de túneles es limitado. El efecto combinado de todos los componentes de inteligencia de fuego durante la Operación Margen Protector demostró las limitaciones operativas para dañar significativamente a la organización militar de Hamás.

Existe una realidad similar contra Hezbolá, expresada en lo que el entonces director de la Dirección de Inteligencia Militar, Aviv Kochavi, denominó en 2011 como «una sexta parte de los fuegos»: un mayor número de lanzadores disparan e impactan territorio israelí, y se ubican y dispersan más profundamente en territorio enemigo, disparando con mayor intensidad y precisión.[8] La solución radica en ampliar la base de objetivos, como se describió anteriormente. En este contexto, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están trabajando para ampliar su base de objetivos. A finales de 2016, las FDI afirmaron contar con unos 10 000 objetivos en el Líbano[9] y tener la capacidad de atacar miles de objetivos diariamente.[10]

El problema radica en que la proporción entre la enorme cantidad de cohetes de Hezbolá y el número de objetivos, así como el armamento y la capacidad de ataque, permitirá a Hezbolá, a pesar de todas las mejoras mencionadas (y a pesar del sistema Cúpula de Hierro), seguir lanzando una cantidad considerable de cohetes contra Israel durante un tiempo considerable en la próxima guerra.

En el plano operativo, una operación aérea a gran escala (con apoyo limitado de fuego terrestre) tendrá impactos en el enemigo, pero no logrará el éxito operativo necesario para obtener una victoria estratégica. Durante muchos días de la Operación Margen Protector, se albergó la esperanza de que la dirigencia de Hamás buscara poner fin a la guerra en términos favorables para Israel al observar la magnitud de los daños causados ​​por los ataques de las FDI contra los combatientes e infraestructura de Hamás. Sin embargo, esta esperanza resultó problemática. Cabe suponer que cuando Hamás entra en un conflicto (al igual que Hezbolá), conoce de antemano los probables daños que sufrirá debido a su experiencia previa con Israel. Estos daños se tienen en cuenta y, por lo tanto, no sorprenden ni conmocionan a la organización.[11]

Por qué la efectividad táctica crea un vacío estratégico al inicio de la campaña

Es aquí donde entra en juego el arma estratégica de las comunicaciones en tiempo real. Importantes arsenales de armas tanto en Gaza como en Líbano se encuentran en zonas urbanas y pobladas. Durante años, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han realizado grandes esfuerzos, con considerable creatividad, para reducir el número de bajas civiles durante los combates, incluidas las causadas por ataques aéreos. La experiencia ha demostrado que el éxito es limitado. El enemigo se aprovecha de las bajas civiles, incluso si la proporción de bajas civiles respecto a las bajas de combatientes enemigos es baja (en comparación con otros ejércitos extranjeros), para perjudicar políticamente a Israel. Aunque las investigaciones previas (Goldstone tras la Operación Plomo Fundido y la Comisión Independiente de Investigación de las Naciones Unidas tras la Operación Margen Protector) sean menos significativas de lo que creíamos, y la guerra en Siria y los gobiernos relativamente permisivos de Trump y Putin hayan generado apatía internacional, atacar a miles de civiles, debido a la cantidad de objetivos y a las capacidades de ataque mencionadas, colocará a Israel en una situación estratégica muy problemática tras la campaña aérea. Las FDI comprenden esta realidad y tratan de afrontarla de diversas maneras. Sin embargo, no ha admitido oficialmente su importancia y, como organización, se opone a que las campañas aéreas al inicio de las guerras sean una herramienta con cada vez más inconvenientes.

Hay quienes argumentan que todo esto podría cambiar con respecto a Hezbolá en el Líbano si Israel decide, en la próxima guerra, atacar objetivos libaneses para presionar a Hezbolá (como sugirió el Jefe del Estado Mayor Halutz durante la Segunda Guerra del Líbano y como se ha vuelto a debatir recientemente en los medios). Pero es necesario recordar que este enfoque tiene varias limitaciones políticas, ya que, a ojos del mundo, aún existe una diferencia significativa entre el Líbano, apoyado por Francia y Estados Unidos, que cuenta con numerosos inversores extranjeros, y la organización Hezbolá. También es necesario recordar que, si se implementa este enfoque para presionar al liderazgo de Hezbolá, no hay garantía de que sea efectivo, como tampoco lo será ningún enfoque de presión que no ataque directamente al enemigo.[12]

Campañas aéreas al inicio de una guerra y su punto culminante

Luttwak argumenta que “cuando la lógica paradójica de la estrategia adopta una forma dinámica, se convierte en la convergencia, incluso la inversión, de los opuestos”. Añade:

Por lo tanto, en todo el ámbito de la estrategia, una línea de acción no puede persistir indefinidamente. En cambio, tenderá a evolucionar hacia su opuesto, a menos que toda la lógica de la estrategia se vea superada por algún cambio inducido externamente en las circunstancias de los participantes. Sin tal cambio, la lógica inducirá una evolución autodestructiva, que puede llegar al extremo de una reversión total, deshaciendo la guerra y la paz, la victoria y la derrota.[13]

Como ejemplos, señala cómo un ejército victorioso avanza hacia territorio enemigo y, debido a su éxito, extiende sus líneas de suministro (mientras que para el enemigo derrotado estas líneas se acortan), se vuelve vulnerable y la población enemiga se convierte en una fuente de resistencia. Ejemplos claros de la guerra terrestre son la invasión alemana de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial y la ofensiva china durante la Guerra de Corea, donde el ataque se agotó y alcanzó su punto culminante. Otro caso que ilustra la tendencia de superar el pico del éxito debido a la respuesta enemiga es la lucha entre las defensas antiaéreas alemanas y los bombarderos aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

Un ejemplo más cercano a las FDI es la transformación del ejército sirio después de que comprendiera (indirectamente como resultado de observar el desarrollo global y su impacto en las FDI) la capacidad del armamento de precisión en manos israelíes. El uso de municiones de precisión en Kosovo (1999) e Irak (2003) demostró a Siria las capacidades que presumían de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y las obligó a modificar sus tácticas operativas: de atacar con blindados a contrarrestar las maniobras israelíes con proyectiles de corto alcance, combinados con defensas basadas en obstáculos, artefactos explosivos y cohetes antitanque, además del uso de camuflaje y otras contramedidas frente a las municiones de precisión israelíes.

El uso reiterado de campañas aéreas al inicio de las operaciones (2006-2014), que se perfeccionaron a nivel táctico (inteligencia, precisión y capacidad), ha perdido eficacia debido a las contramedidas enemigas mencionadas anteriormente. Tanto a nivel táctico (descentralización, uso excesivo de la fuerza —una sexta parte de un ataque— con el ocultamiento de los líderes de las organizaciones) como a nivel estratégico, los graves daños colaterales al comienzo de una operación contribuyen a que el enemigo desacredite a Israel en el ámbito internacional. La variedad de sorpresas que desarrollan nuestros rivales está diseñada para debilitar nuestra eficacia estratégica durante una operación, principalmente mediante el uso de eventos con gran número de víctimas, un tema muy sensible para la sociedad israelí. Es importante señalar que el uso de campañas de fuego es bastante popular entre la cúpula política, por diversas razones ya expuestas, y se ha convertido en una práctica habitual. Aun así, es posible que la cúpula política esté empezando a comprender lo que aquí se describe. Si las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reconocen que la eficacia de las campañas aéreas al inicio de las operaciones está disminuyendo, esto supondrá un progreso significativo y permitirá redirigir recursos materiales y humanos al desarrollo de nuevas tácticas operativas que sorprenderán al enemigo.

Notas


[1] Brig. General (Res) Dr. Meir Finkel fue comandante anterior del Dado Center

[2] Edward Luttwak, The Logic of War and Peace, (Maarachot, 2002), 55.

[3] Un término central en el pensamiento de las FDI que puede definirse como la victoria en una guerra o el retorno de la disuasión frente al enemigo.

[4] Alon Ben David entrevistado con Amir Eshel, Independence Day interview, Channel 10, (23.4.2015)

[5] Aviv Kochavi y Eran Ortal, “The Hand of Aman – Permanent Change in a Changing Reality,” Dado Center Journal, vol. 2 (IDF: Dado Center, July 2014): 9-57.

[6] Gur Lish, “These are not the targets,” Maarachot 439, (October 2011): 56-59.

[7] Aharon Halifa, “More of the same – on the need for a perceptual leap in force design,” Bein Haktavim, Issue 9, (IDF: Dado Center, December 2016): 9-23.

[8] Ofer Shelach, “In support, in retrospect,” NRG Website. 30.12.2011

[9] Nir Dvori, “The target bank the IDF will attack in Lebanon,” Channel 2 News, 6.12.2016.

[10] Alon Ben David interview with Amir Eshel, Independence Day interview, Channel 10, (23.4.2015)

[11]  Tamir Yadi and Eran Ortal, “The Paradigm of Deterrence Cycles – Strategic Method and a Dead-end Doctrine,” Eshtonot 1 (January 2013).

[12] Un análisis en profundidad de la dificultad de imponer la voluntad del bando A al bando B utilizando el poder aéreo se puede encontrar en el libro de Robert A. Pape, Bombinb to Win, que pronto será publicado en hebreo por Maarachot.

[13] Luttwak, Strategy, 16.

Bibliografía

Ben David, Alon. Interview with Amir Eshel. Independence Day interview. Channel 10. 23.4.2015.

Dvori, Nir. “The target bank the IDF will attack in Lebanon.” Channel 2 News. 6.12.2016.

Halifa, Aharon. “More of the same – on the need for a perceptual leap in force design.” Bein Haktavim. Issue 9. IDF: Dado Center. December 2016: 9-23.

Kochavi, Aviv, and Ortal, Eran. “The Hand of Aman – Permanent Change in a Changing Reality,” Bein Haktavim. Issue 2. IDF: Dado Center. July 2014: 9-57.

Lish, Gur. “These are not the targets.” Maarachot 439. October 2011: 56-59.

Luttwak, Edward. Strategy of War and Peace. Maarachot, 2002.

Shelach, Ofer. “In support, in retrospect,” NRG Website. 30.12.2011.

Yadi, Tamir and Ortal, Eran. “The Paradigm of Deterrence Cycles – Strategic Method and a Dead-end Doctrine.” Eshtonot 1. January 2013.

viernes, 9 de enero de 2026

Indonesia: Revisión del programa aeronáutico nacional

Revisión del programa de adquisición de aviones de combate de Indonesia para 2026


La versión monoplaza del caza Rafale para Indonesia tiene la matrícula T-0317 (foto: Swiderek Maciejka)

Aunque el Ministerio de Planificación del Desarrollo Nacional/Bappenas aprobó la Lista del Plan de Préstamos Externos a Mediano Plazo 2025-2029 (DRPLN-JM) para el Ministerio de Defensa por un monto de US$28 mil millones, todavía hay misterio en cuanto al plan de gastos del gobierno.

Esto se debe a que los sistemas de armas que se adquirirán en el Libro Azul siguen siendo opcionales, y la decisión final sobre cuál de las diversas opciones importar recae en quien toma la decisión. La disponibilidad de varias opciones hace que el documento se asemeje más a un Plan de Requisitos presentado por el Ministerio de Defensa que al propio DRPLN-JM.

El cupo de gasto de US$28 mil millones probablemente también sea temporal, dada la tendencia de la administración actual a cambiar los planes de gasto a mitad de camino. De la asignación de US$28 mil millones, no está claro exactamente qué parte del gasto se destinará a la Fuerza Aérea Indonesia, ya que el DPRPLN-JM 2025-2029 parece tratarse como secreto de Estado.

De hecho, la fuente de financiación de estas actividades provendrá de préstamos de instituciones financieras extranjeras, además de que los fabricantes extranjeros que recibieron los contratos nunca mantuvieron en secreto los pedidos de Indonesia.

Valor del préstamo extranjero
Además, el Ministerio de Finanzas publica periódicamente informes sobre los retiros de Préstamos Extranjeros (PLN), que detallan el monto de la deuda retirada, el prestamista y el ministerio que utiliza el préstamo. Según tres Libros Azules publicados por el Ministerio de Planificación Nacional del Desarrollo/Bappenas entre 2010 y 2020, la Fuerza Aérea Indonesia recibió sistemáticamente la mayor asignación de PLN en comparación con las otras dos ramas.

Teniendo en cuenta que actualmente se desconoce cuánto ha asignado la PLN a la Fuerza Aérea de Indonesia, tampoco está claro cuánta deuda se gastará en la adquisición de aviones de combate en el período 2025-2029.

En el período anterior, la cuota total de la PLN para la adquisición de aviones de combate, incluyendo aviones de entrenamiento, fue de 11.200 millones de dólares. De esta cifra, 8.400 millones se habían invertido en contratos con Dassault Aviation y Korea Aerospace Industries (KAI), mientras que los 2.800 millones restantes quedaron sin gastar.

Modelo del avión Rafale para Indonesia en Indo Defense 2025 (foto: Defense Studies)

La asignación de 2.800 millones de dólares de la PLN estaba destinada a financiar un programa de adquisiciones controvertido y mal planificado, a saber, la importación de 12 J-10B+ usados ​​de China y la adquisición de un prototipo de avión de Turquía que se decía que era de quinta generación pero que no tenía ningún sistema de propulsión.

Considerando la dinámica desde la segunda mitad de 2025 hasta principios de 2026, existe una fuerte tendencia a que el Ministerio de Defensa continuará modernizando la fuerza aérea de Indonesia, particularmente los aviones de combate.

La pregunta es: ¿qué país tiene más posibilidades de adquirir aviones de combate en el período 2025-2029? ¿Serán fabricados por Estados Unidos, Francia, Corea del Sur o Rusia? El plan de adquirir aviones de combate de fabricación rusa ya no puede ignorarse, ya que Indonesia ha demostrado no temer la amenaza de las sanciones de la CAATSA, como lo demuestra la activación del contrato de adquisición de 11 Su-35 en 2025.

Adiciones al Rafale y adquisición del KF-21
Respecto a la pregunta de qué aviones de combate comprará Indonesia en 2026 o entre 2026 y 2029, la respuesta a esta pregunta se refiere a los parámetros de desarrollo ocurridos desde el segundo semestre de 2025 hasta los primeros cuatro días de 2026.

En primer lugar, la adquisición continua de cazas Rafale, como parte de la Carta de Intención firmada el 28 de mayo de 2025. El Ministerio de Defensa adquirirá al menos 18 de estos cazas de doble propulsión, tras haber adjudicado previamente un contrato para la adquisición de 42 Rafale a Dassault Aviation. Es probable que se aclare la adquisición de los cazas Rafale adicionales en los primeros 31 días de este año, salvo que se produzcan novedades.

En segundo lugar, la adquisición del KF-21 como continuación de la primera fase de Ingeniería, Fabricación y Desarrollo (EMD). El KF-21 que Indonesia adquirirá es del Bloque 2, con capacidades de ataque aire-tierra y aire-aire.

Indonesia y Corea del Sur están tomando varias medidas para asegurar el caza bimotor, tanto bilateral como unilateralmente. Si todo marcha bien, el contrato de adquisición del KF-21 Bloque 2 podría firmarse este año, lo que permitiría la entrega del primer avión en 2028, antes de las elecciones de 2029.

Modelo del avión KF-21 para Indonesia en Indo Defense 2025 (foto: Defense Studies)

En términos de costos, se estima que la adquisición prevista del Rafale y el KF-21 requerirá a la PLN (Compañía Estatal de Electricidad) entre 5.000 y 6.000 millones de dólares, incluyendo apoyo logístico, entrenamiento y adquisición de armamento. Esta estimación también supone que Indonesia adquirirá aproximadamente un escuadrón de aviones de combate de cada tipo. 

El apoyo logístico y los factores relacionados con la compra de misiles y bombas son factores importantes a tener en cuenta basándose en la experiencia de Indonesia en la adquisición de 42 Rafales, que puso demasiado énfasis en las aeronaves.

Por otra parte, Indonesia no puede confiar enteramente en el período de garantía proporcionado por el fabricante, porque ese período tiene una cláusula de "xxx horas de vuelo o dos años calendario", donde una de las cláusulas que se alcance primero hará que finalice el período de garantía.

Técnicamente, la firma o no de un contrato para la compra del Rafale y el KF-21 en Indonesia en 2026 depende en gran medida de las decisiones políticas de los responsables. Burocráticamente, la firma del contrato puede tener lugar después de que el Ministro de Finanzas emita una Determinación de la Fuente de Financiación (PSP), que puede emitirse después de que el Ministerio de Planificación Nacional del Desarrollo/Bappenas formule la Lista de Planes Prioritarios de Préstamos Extranjeros y la Lista de Actividades Especiales.
Sin embargo, dado el historial de los últimos años, el Ministerio de Defensa podría firmar contratos de adquisición incluso sin el apoyo del PSP. Por otro lado, ejecutivos de fabricantes como Dassault Aviation y KAI ya conocen bien el proceso de adquisición de sistemas de armas en Indonesia, por lo que probablemente se negarán a firmar contratos que no cuenten con la aprobación financiera del Ministro de Finanzas.

Otros tipos de aviones de combate
Además del Rafale y el KAI, ¿se planea adquirir otros cazas entre 2026 y 2029? Solo quienes toman las decisiones pueden responder a esta pregunta, dado que la planificación exhaustiva ya no forma parte de la adquisición de sistemas de armas. Esta situación coloca a la Fuerza Aérea Indonesia en una situación difícil, ya que debe preparar todo lo relacionado con la operación de nuevos cazas.

Mientras tanto, desde algunos sectores han surgido críticas que señalan que los esfuerzos de diversificación de los aviones de combate de Indonesia han ido demasiado lejos, sobre todo porque la diversificación suele interpretarse como "siempre y cuando no se fabrique en Estados Unidos" e ignora la realidad de la cadena de suministro global en el mercado de cazas actual y futuro. (Alman Helvas Ali)

( CNBC )

lunes, 13 de octubre de 2025

Avión de transporte global: Proyecto Radia WindRunner

Proyecto Radia WindRunner: un avión de transporte de alta resistencia

 



El concepto de diseño del avión WindRunner


Los aviones de transporte militar modernos tienen capacidad para transportar decenas de toneladas de carga, pero presentan limitaciones de tamaño. La empresa estadounidense Radia Inc. ha prometido resolver este problema. Anunció el desarrollo de un nuevo avión, el WindRunner, capaz de transportar carga pesada y de gran tamaño. Con el tiempo, se ofrecerá a la Fuerza Aérea de EE. UU. y a otros clientes potenciales.

Limitaciones objetivas

El Lockheed C-5 Galaxy es el avión más grande y capaz de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Sus últimas modificaciones permiten transportar más de 120 toneladas de carga diversa. El equivalente directo de este avión militar es el ruso-soviético An-124 Ruslan, que tiene la misma capacidad de carga.

El C-5 estadounidense tiene un compartimento de carga de 37 metros de largo, 5,8 metros de ancho y 4,1 metros de alto, con un volumen total de 880 metros cúbicos. El fuselaje del Ruslan, por su parte, ofrece más de 1000 metros cúbicos de espacio de carga. La cabina mide 36,5 metros de largo, 6,4 metros de ancho y 4,4 metros de alto. Ambos aviones cuentan con un morro elevable con rampa plegable, así como una escotilla trasera para carga y descarga.


El WindRunner comparado con otros aviones modernos: el C-5 Galaxy, el A400 y el C-130

El An-124 y el C-5 son capaces de transportar no solo carga pesada, sino también carga militar y civil de gran tamaño. Sin embargo, algunos objetos son excesivamente grandes. Para acomodarlos dentro del transporte militar, es necesario desmontarlos parcialmente y organizar varios vuelos. Todo esto complica el proceso de transporte.

El problema de las dimensiones de la carga se puede abordar de diversas maneras. Por ejemplo, el transbordador espacial reutilizable y la nave espacial Buran se transportaron en aeronaves de carga pesada modificadas, montadas sobre soportes externos. También se desarrollaron aeronaves especiales con compartimentos de carga ampliados, como el Airbus A300-600ST Beluga.

Nueva solución

La conferencia Air, Space & Cyber ​​2025, dedicada al desarrollo de sistemas de aviación y espaciales, se celebró en el marco de este evento una exposición de proyectos y conceptos prometedores en este campo.


Carga de las palas de los aerogeneradores: actualmente solo disponible en formato gráfico

En esta exposición, la empresa estadounidense Radia Inc. presentó por primera vez el concepto de un avión de transporte militar avanzado, denominado WindRunner. Este proyecto se basó en la idea de maximizar el compartimento de carga para acomodar una amplia gama de carga. Este objetivo determinó todo el diseño de la aeronave y sus características de rendimiento estimadas.

El proyecto WindRunner se encuentra actualmente en fase de desarrollo. El trabajo de diseño y las pruebas del modelo en túnel de viento están en marcha. Radia ya ha publicado diversos materiales promocionales en forma de gráficos por computadora, diagramas, etc. Además, se han revelado las características calculadas del futuro avión técnico-militar. En los materiales publicados, el nuevo avión se compara abiertamente con el Galaxy y el Ruslan, naturalmente, para su ventaja.

Se espera que el desarrollo del proyecto WindRunner dure varios años más. Se espera que la construcción de un prototipo comience en los próximos años. Su vuelo inaugural está previsto para finales de la década, pero no se ha anunciado una fecha más precisa. Su producción en serie, sujeta a pedidos, comenzará en la próxima década. Aún no se ha determinado el lugar donde tendrá lugar la reunión.


Alojamiento de carga de longitud máxima

El desarrollador cree que su nuevo avión militar atraerá a diversos clientes. Se ofrecerá a fuerzas aéreas y aerolíneas civiles de varios países. Como siempre, la Fuerza Aérea de EE. UU. se considera el cliente más atractivo. Se espera que el WindRunner complemente a los aviones militares pesados ​​existentes, pero no los reemplace debido a las diferencias en sus características clave.

Aumento del volumen

El proyecto WindRunner contempla la construcción de una aeronave con una configuración aerodinámica convencional y utiliza diversas soluciones tradicionales. Simultáneamente, se están desarrollando nuevas ideas que deberían influir significativamente en la apariencia y el rendimiento general de esta aeronave militar.

El WindRunner contará con un fuselaje de forma y diseño distintivos. Su morro y sección central tendrán la forma de un cilindro de gran diámetro. La sección de cola será cónica, pero conservará una sección transversal y un volumen interno significativos. La cabina estará alojada en un carenado sobre la sección del morro. Se proponen dos pares de carenados similares para el tren de aterrizaje, ubicados en los laterales inferiores. Esta disposición de la cabina y el tren de aterrizaje eliminará la necesidad de espacio adicional dentro del fuselaje.

Se propone un ala recta con puntas de ala prominentes y curvadas hacia abajo. El ala albergará cuatro pilones de motor. Se planean amplios sistemas de hipersustentación en prácticamente toda la envergadura. La unidad de cola tiene forma de H con un estabilizador ligeramente en flecha.


Cargando helicópteros CH-47 Chinook

El avión de transporte militar WindRunner tendrá una longitud total de 109 metros, una envergadura de 80 metros y una altitud de estacionamiento de 24 metros. Los parámetros de peso del avión aún no se han especificado. Dadas las dimensiones y la carga útil declaradas, el peso máximo de despegue podría superar las 180-200 toneladas.

El avión estará propulsado por cuatro motores turborreactores de un modelo no especificado. Su velocidad de crucero alcanzará 0,6 Mach. Su techo será de 12,5 m. Con una carga útil máxima, el alcance estimado será de 2000 km. El WindRunner requerirá una pista de 1800 m para despegar y aterrizar.

Radia ofrece una intrigante disposición del compartimento de carga. Casi todo el fuselaje interior, con la excepción de los carenados de nariz y cola, está dedicado al almacenamiento de carga. Se propone que la carga se almacene tanto en la sección cilíndrica de la cabina, en la cubierta horizontal, como en el plano inclinado de la cola. La carga se realizará con el carenado de nariz levantado.

Esta cabina puede albergar objetos de hasta 105 m de largo, 10 m de ancho y 9 m de alto. Su volumen es de 6,8 metros cúbicos. El peso máximo de carga es de 72,6 toneladas. La carga y descarga se pueden realizar con la propia cabina, utilizando palés u otros equipos.


Alojamiento de helicópteros en el compartimento de carga

El desarrollador cita varios ejemplos de cómo podría cargarse el futuro vehículo técnico-militar. Por ejemplo, el WindRunner podrá transportar palas de aerogeneradores. En los últimos años, se han desarrollado turbinas con palas de más de 100-105 metros de longitud. Transportar estos artículos por tierra es particularmente difícil, y transportarlos por aire es prácticamente imposible. Un futuro vehículo técnico-militar con un diseño de fuselaje especial podrá acomodar dicha carga.

El material promocional muestra el transporte de helicópteros de transporte CH-47 Chinook. El compartimento de carga tiene capacidad para seis de estos helicópteros con sus rotores plegados. También se menciona la capacidad de transportar aeronaves tácticas. Por ejemplo, el WindRunner puede albergar cuatro aviones de combate F-35 tras una preparación previa.

Las dimensiones de la cabina permiten el transporte de equipos automotrices y diversos sistemas basados ​​en ellos, dispuestos en varias filas longitudinales. Esto no requiere el desmontaje de los componentes, y los sistemas pueden comenzar a funcionar casi inmediatamente después de la descarga. El diseño del vehículo técnico-militar no está diseñado para el transporte de pasajeros.


Preparación para el transporte aéreo

El problema y su solución


Diversos fabricantes de aeronaves proponen regularmente nuevos diseños de aeronaves de transporte militar de carga pesada. El objetivo principal de estos desarrollos es aumentar la capacidad de carga útil de las aeronaves existentes. Mientras tanto, la empresa estadounidense Radia ha optado por un objetivo diferente. Radia

destacó la demanda del mercado y de las fuerzas armadas de carga de larga distancia. Los vehículos de transporte militar existentes no pueden transportar objetos de más de 30-35 metros de longitud ni de más de 5-7 metros de ancho. El nuevo proyecto WindRunner busca resolver este problema.

El aumento de la capacidad se aborda de la forma más sencilla: incrementando las dimensiones lineales del fuselaje. Cabe destacar que también se han propuesto algunas soluciones de diseño interesantes. Por ejemplo, el compartimento de carga ahora ocupa casi todo el fuselaje, a excepción de los carenados de morro y cola. Además, la cabina, el tren de aterrizaje y otros componentes se ubican fuera del fuselaje.

El avión WindRunner tendrá una cabina que supera a la de todos los aviones militares existentes. Podrá transportar objetos de hasta 105 metros de longitud, mucho más grande que el C-5 o el An-124. Sin embargo, esto se produce a costa de la capacidad de carga, que será 1,5 veces menor que la del Ruslan o el Galaxy.


Descarga del complejo de cohetes

Radia se ha fijado objetivos muy ambiciosos, y aún no está claro si podrá alcanzarlos plenamente. Deberá desarrollar un diseño completo y luego construir la aeronave propuesta utilizando las tecnologías y los materiales disponibles. Su objetivo es lograr todo esto en menos de cinco años, para finales de la década actual.

También surgen dudas sobre la necesidad misma de una aeronave de este tipo. Una aeronave con esta combinación de características podría encontrar su lugar en la aviación de transporte y complementar las aeronaves existentes, pero no representaría un avance fundamental. El WindRunner se convertiría en una herramienta altamente especializada, utilizada con mucha menos frecuencia que las aeronaves de transporte militar tradicionales. La viabilidad económica de una aeronave de este tipo podría ser cuestionable.

Concepto o curiosidad


Así, Radia identificó un problema que parecía urgente y propuso una solución. Desarrolló un concepto original y comenzó a implementarlo como un proyecto integral. La empresa está realizando la investigación y el diseño preliminar necesarios.

Para finales de la presente década, Radio planea construir y probar un prototipo de WindRunner. La apariencia de una aeronave real probablemente atraerá la atención de clientes potenciales. Podrán evaluar no solo el concepto general, sino también extraer conclusiones. Entonces quedará claro si el nuevo proyecto tiene potencial real o es solo una curiosidad técnica.


martes, 10 de junio de 2025

Israel: El poderoso sistema aerotransportado de vigilancia por radar

Medios de vigilancia por radar aéreo israelí: aeronaves, globos cautivos y drones

Linnik Sergey || Revista Militar



Gracias a su poderosa industria electrónica y aeronáutica, Israel se ha ganado un lugar en el exclusivo club de países capaces de desarrollar y producir en serie sus propios sistemas de vigilancia aérea por radar de largo alcance. Ya no depende de terceros: ahora diseña, fabrica y hasta exporta aeronaves capaces de vigilar el espacio aéreo y terrestre, incluso a miembros de la OTAN.

Durante años, la Fuerza Aérea Israelí operó sistemas de origen estadounidense, como el E-2C Hawkeye, y versiones modificadas del IAI Phalcon montado sobre plataformas Boeing 707. Esa experiencia, sumada al conocimiento local sobre las necesidades específicas del país, sirvió como base para una nueva generación de aviones de alerta temprana.

A pesar de su estrecha relación con Estados Unidos, Israel decidió no adquirir plataformas pesadas como el Boeing E-3 Sentry, el E-767 o el Boeing 737 AEW&C. ¿La razón? Sencilla: demasiado grandes, demasiado costosos y poco adaptables al tamaño del país y a sus necesidades operativas. También se consideraron opciones intermedias, como los E-2C Hawkeye modernizados, pero al final, la decisión fue audaz: desarrollar su propio sistema AWACS desde cero.

No fue solo una decisión técnica, sino también estratégica: invertir en la industria local, generar empleo, desarrollar capacidades y mantener independencia tecnológica. Con recursos limitados y un territorio de apenas 22.000 km², Israel necesitaba una solución compacta, eficiente, pero igual de poderosa. El nuevo avión debía ser capaz de patrullar durante horas, mantener vigilancia activa y actuar como centro de mando aéreo.

Así nació una colaboración sin precedentes. A principios de los años 2000, IAI Elta Systems, Gulfstream Aerospace y Lockheed Martin formaron un consorcio para desarrollar un sistema avanzado de vigilancia aérea. La base elegida fue el Gulfstream G550, un jet ejecutivo bimotor compacto, moderno y con un historial impresionante. Este avión, considerado en su momento uno de los más avanzados del mercado civil, fue capaz de realizar vuelos sin escalas de más de 13.000 kilómetros, como lo demostró en su vuelo de Seúl a Orlando.

¿Por qué el G550? Por su aerodinámica excepcional, su eficiencia energética y la fiabilidad de sus motores Rolls-Royce BR710, capaces de mantener una velocidad de crucero de 850 km/h con una autonomía sobresaliente. Todo eso lo convertía en una plataforma ideal para montar un complejo sistema de radares, sensores y comunicaciones sin sacrificar alcance ni versatilidad.

Israel no fue el primero en adaptar un avión comercial para vigilancia aérea. El Reino Unido ya había puesto en servicio el Sentinel R1, basado en el Bombardier Global Express. Pero la diferencia es que Israel convirtió su G550 en un sistema nacional, modular y exportable, capaz de adaptarse a distintos teatros operativos.

Hoy, el G550 en su versión israelí AWACS representa una mezcla perfecta de tecnología civil de élite y capacidades militares de alta gama. Una respuesta elegante, eficiente y estratégica a las complejas amenazas del entorno regional.



Avión israelí G550 CAEW AWACS

En el corazón del G550 CAEW (Conformal Airborne Early Warning & Control) late una joya de la tecnología israelí: el radar activo de matriz en fase EL/W-2085, una versión mejorada, compacta y más ligera del célebre EL/M-2075. Este sistema, desarrollado por Elta Systems, marca un salto cualitativo en la forma de hacer vigilancia aérea.

Al igual que en el veterano IAI Phalcon montado sobre el Boeing 707, el radar del G550 utiliza antenas planas montadas a los costados del fuselaje, justo en su sección central. Pero aquí no hay domos ni platos giratorios: la clave está en su diseño conformal, que le permite integrarse al fuselaje de forma aerodinámica, reduciendo la resistencia al avance y aumentando la discreción electromagnética.

El sistema se completa con antenas auxiliares en la nariz y la cola, lo que permite al radar mantener una cobertura de 360 grados en todo momento. Mientras las antenas laterales —las más grandes— operan en la banda L (1 a 2 GHz), ideales para el rastreo de aeronaves a gran distancia, las de proa y popa trabajan en la banda S (2 a 4 GHz), más apropiadas para objetivos de menor tamaño y precisión táctica.

Pero eso no es todo. En el hemisferio frontal del avión también se encuentra instalado un radar meteorológico que permite planificar vuelos en condiciones climáticas adversas, así como una antena dedicada a sistemas de guerra electrónica, capaz de interferir, bloquear o detectar emisiones hostiles.

Finalmente, bajo las puntas de las alas, se alojan las antenas del sistema pasivo de inteligencia electrónica (ELINT), que permiten detectar, clasificar y rastrear señales emitidas por radares enemigos sin necesidad de emitir una sola onda propia. Esta combinación de sensores activos y pasivos convierte al G550 CAEW en un auténtico centro de mando aéreo, capaz de operar como sensor, cerebro y escudo electrónico en un solo paquete compacto y ágil.

Israel no solo diseñó un avión con radar: diseñó un sistema capaz de ver sin ser visto, actuar sin exponerse y coordinar una batalla aérea desde el cielo, en tiempo real.



Durante presentaciones en ferias aeroespaciales internacionales, se revelaron detalles clave del sistema de radar del G550 CAEW, consolidando su reputación como una de las plataformas de alerta temprana más avanzadas del mundo. El EL/W-2085, su radar activo de matriz en fase, tiene un alcance máximo de detección de hasta 370 kilómetros y puede rastrear simultáneamente hasta 100 objetivos en múltiples niveles de altitud.

Una de sus principales ventajas reside en su frecuencia de actualización de datos: el sistema renueva la información cada 2 a 4 segundos, una tasa excepcionalmente alta que permite seguir con precisión incluso a objetivos que maniobran a alta velocidad. Para comparación, los sistemas de radar con antenas giratorias tradicionales tienen frecuencias de actualización de entre 10 y 12 segundos, lo que genera una desventaja en escenarios dinámicos.

El radar trabaja en varios modos operativos: detección inicial, seguimiento continuo e identificación, con pulsos prolongados cuando se requiere mayor resolución. Una vez que un objetivo es clasificado como prioritario, el sistema activa un modo de escaneo rápido optimizado, afinando al máximo la recolección de datos tácticos sobre la amenaza.

A nivel táctico, el radar está completamente integrado con un sistema de comunicaciones que permite la designación automática de blancos a más de una docena de interceptores o sistemas de defensa aérea al mismo tiempo. Esto convierte al G550 CAEW no solo en un sensor avanzado, sino en un centro de coordinación de combate aéreo en tiempo real.

Si bien las capacidades del sistema de reconocimiento electrónico (ELINT) a bordo no han sido reveladas en detalle, se sabe que forma parte integral del conjunto de autodefensa del avión. Este conjunto incluye un sistema RTR (detección de emisiones), contramedidas electrónicas activas, y un contenedor de señuelos chaff e infrarrojos. También se habría incorporado un sistema de alerta de misiles entrantes combinado con una unidad láser cegadora, diseñado para neutralizar amenazas con guía térmica antes de que alcancen la aeronave.

Para transmitir toda esta información en tiempo real, el avión cuenta con un equipo de comunicaciones multifrecuencia y multifunción, capaz de operar tanto en modo analógico como digital. Esto le permite interactuar sincrónicamente con cuarteles generales, aeronaves, buques, y unidades terrestres, a través de canales protegidos en HF, VHF y satélite. La antena de comunicaciones satelitales, que trabaja en la banda de 12,5 a 18 GHz, está instalada discretamente dentro del carenado ubicado sobre la deriva vertical.

Integrar todos estos sistemas en la plataforma base del Gulfstream G550 implicó una reconfiguración completa del interior del avión. Se instalaron dos generadores de energía adicionales, se tendieron cientos de kilómetros de cableado, y se implementó un sistema de refrigeración líquida forzada para garantizar la estabilidad térmica de los equipos electrónicos.

Y como en todo sistema de vigilancia moderna, el rendimiento humano es tan importante como el electrónico. Por eso, el G550 CAEW fue diseñado pensando también en su tripulación operativa. La cabina alberga seis estaciones de trabajo automatizadas, así como áreas de descanso, un bufé y un baño, asegurando que los operadores puedan cumplir largas misiones en condiciones óptimas.

En su conjunto, el G550 CAEW representa una fusión sofisticada de tecnología de punta, eficiencia táctica y autonomía operativa. Es un sistema compacto, robusto y estratégicamente diseñado para dar a Israel —y a sus clientes— una ventaja decisiva en el dominio del espacio aéreo moderno.



Operador de puesto de trabajo G550 CAEW

Se utilizan modernos paneles de cristal líquido a color para mostrar la información recibida de las estaciones de radar y reconocimiento electrónico.

La plataforma G550 CAEW, ensamblada en las instalaciones estadounidenses de Gulfstream en Savannah, Georgia, despegó por primera vez en mayo de 2006. Tras el vuelo de prueba, la aeronave fue entregada a la empresa israelí IAI Elta Systems, y pronto se inició la instalación de equipos especiales. En comparación con el jet ejecutivo, el G550 CAEW es ligeramente más pesado: su peso máximo al despegue alcanza los 42 kg, mientras que la reserva de combustible es de 000 litros, lo que proporciona una autonomía de vuelo de más de 23 km y permite realizar patrullas continuas durante 000 horas, a una distancia de 12 km de su aeródromo.


Actualmente, la Fuerza Aérea Israelí opera cinco unidades del G550 CAEW, todas desplegadas en la Base Aérea de Nevatim, cerca de Beer Sheva, bajo el mando del 122.º Escuadrón “Nachshon”. Esta escuadrilla se ha convertido en el núcleo de la vigilancia aérea estratégica israelí, combinando sensores de última generación con una plataforma moderna y versátil.

Si bien el radar del G550 CAEW no alcanza los rangos máximos de detección de plataformas más grandes como el E-3 Sentry, el E-767 estadounidense o el A-50 ruso, su valor reside en otro tipo de superioridad: eficiencia operativa, discreción y economía de recursos. Basado en un jet ejecutivo civil, el G550 ofrece costes de adquisición y operación considerablemente menores, sin sacrificar capacidades clave.

Una muestra de su desempeño se vio durante su participación en los ejercicios Red Flag organizados por la Fuerza Aérea de Estados Unidos en la Base Aérea Nellis (Nevada). Allí, las aeronaves israelíes impresionaron a los observadores estadounidenses por la eficacia de su estación de interferencia, capaz de suprimir con éxito radares y canales de comunicación de aviones como el F-15 y el F-16. También llamó la atención el nivel de confort y ergonomía de las estaciones de trabajo para operadores, que fue calificado como muy superior al de plataformas como el E-2C Hawkeye.

Esa combinación de rendimiento técnico, sofisticación electrónica y coste razonable convirtió al G550 CAEW en una propuesta atractiva en el mercado de defensa internacional.

El primer cliente extranjero fue Singapur, que en 2008 adquirió cuatro aeronaves por 1.100 millones de dólares, una cifra competitiva para una flota de alerta temprana con capacidades avanzadas. La elección reafirmó la confianza en la ingeniería israelí y en el concepto de usar plataformas ligeras y eficientes para funciones estratégicas.

Más adelante, como parte de una relación industrial bilateral fortalecida tras la selección del entrenador avanzado M-346 Master por parte de Israel, Italia anunció su intención de adquirir el G550 CAEW. El contrato inicial para los dos primeros aviones destinados a la Fuerza Aérea Italiana ascendió a 758 millones de dólares, incluyendo sistemas radar y equipos de misión. La primera unidad fue entregada en diciembre de 2016, consolidando al G550 CAEW como una de las soluciones AEW&C más exportadas y respetadas de su categoría.




Avión AWACS italiano G550 CAEW

Según el informe más reciente de Military Balance 2024, Italia opera actualmente tres aviones G550 CAEW equipados con sistemas radiotécnicos desarrollados por la industria israelí, y se espera la entrega de una cuarta unidad en el corto plazo. Esta adquisición refuerza la capacidad de vigilancia y mando aéreo del país, integrando tecnología de vanguardia en una plataforma ágil y eficiente.

El impacto del G550 CAEW no se limita a sus usuarios directos. Los avances tecnológicos alcanzados durante su desarrollo sirvieron como base para otros sistemas de guerra electrónica de última generación, entre ellos el EA-37B Compass Call, un nuevo inhibidor aerotransportado que entró oficialmente en servicio con la Fuerza Aérea de Estados Unidos en 2024. Esta aeronave, centrada en misiones de supresión electrónica y operaciones de guerra en el espectro electromagnético, representa una evolución del concepto iniciado por el G550 CAEW, aplicando su arquitectura modular, eficiencia energética y enfoque en misiones multientorno.

De este modo, el programa G550 no solo consolidó a Israel como proveedor global de sistemas AEW&C, sino que también influenció directamente desarrollos clave en doctrinas de guerra electrónica del siglo XXI.



Avión de guerra electrónica con llamada de brújula EA-37B

El EA-37B también se basa en el Gulfstream G550 y cuenta con paneles de antena conformados planos a ambos lados del fuselaje, basados ​​en el radar EL/W-2085 AESA. Sin embargo, su propósito principal no es detectar objetivos aéreos, sino interferir radares ubicados en aeronaves, tierra y barcos, así como suprimir diversos equipos de comunicaciones y realizar reconocimiento electrónico.


El ejército estadounidense planea adquirir 10 aviones EA-37B, que formarán parte del 55.º Grupo de Guerra Electrónica y reemplazarán al obsoleto EC-130H Compass Call.

Para el reconocimiento radar de objetivos terrestres y de superficie, la Fuerza Aérea Israelí utiliza aviones G550 SEMA (Aviones de Misiones Electrónicas Especiales).


Avión de reconocimiento por radar SEMA G550

El desarrollo del G550 SEMA (Special Electronic Missions Aircraft) avanzó en paralelo al diseño del G550 CAEW AEW, compartiendo no solo la plataforma aérea sino también la visión de una aeronave compacta, avanzada y multifuncional. Al igual que en el CAEW, el desarrollo del complejo radiotécnico fue liderado por IAI Elta Systems, uno de los pilares de la industria de defensa israelí.

En el caso del G550 SEMA, el sistema central es el EL/I-3001 AISIS (Airborne Integrated Signals Intelligence System), un complejo especializado en recolección de inteligencia electrónica (ELINT). Su antena principal está montada en un carenado tipo “canoa” ubicado en la parte inferior delantera del fuselaje, una configuración típica en aeronaves dedicadas a la detección de emisores terrestres y objetivos estratégicos en superficie.

El SEMA no solo detecta. También intercepta comunicaciones y localiza radares enemigos, identificando sus coordenadas a gran distancia mediante un sofisticado sistema de reconocimiento radiotécnico. Este conjunto incluye procesadores de inteligencia embarcados, enlaces de transmisión de datos, comunicaciones satelitales, y un completo sistema de contramedidas, con dispensadores de señuelos infrarrojos y de radar para su autoprotección.

En cuanto a sus capacidades de vuelo, el G550 SEMA mantiene prácticamente las mismas prestaciones que su versión AEW. Alcanza una velocidad máxima de 960 km/h a 10.000 metros de altitud, y su velocidad de patrullaje ronda los 850 km/h, con un alcance práctico de 11.800 km, lo que lo convierte en una plataforma de gran autonomía, ideal para misiones de vigilancia prolongada y penetración electrónica profunda.

La tripulación típica es de 11 personas, incluyendo un equipo completo de operadores de sistemas electrónicos (RTK), responsables de gestionar los flujos de datos, la geolocalización de amenazas y la evaluación táctica de las señales captadas.

Con el G550 SEMA, Israel ha creado una aeronave de inteligencia electrónica de altísimo rendimiento, ideal para operar en entornos de guerra electrónica modernos, donde la superioridad en el espectro electromagnético es tan decisiva como el control del aire o el dominio del terreno.




El primer G550 SEMA se entregó al cliente en 2005. Un año después, la aeronave alcanzó su capacidad operativa y participó en la Operación Plomo Fundido. La Fuerza Aérea Israelí opera actualmente tres aviones de reconocimiento electrónico G550 SEMA.

Un sistema de guerra electrónica de fabricación israelí, similar al utilizado en el G550 SEMA, se ha instalado en dos aviones de reconocimiento SIGINT Global 5000 de la Fuerza Aérea India.


Avión SIGINT Global 5000 de la Fuerza Aérea India

El Bombardier Global 5000, considerado el competidor más directo del Gulfstream G550, ofrece un rendimiento notable en muchos aspectos, aunque presenta una autonomía de vuelo ligeramente inferior. Sin embargo, su coste operativo y de adquisición más bajo parece haber sido un factor decisivo para países como India, que han optado por esta plataforma en función de criterios presupuestarios.

Por su parte, las plataformas israelíes AWACS y de reconocimiento electrónico construidas sobre el G550 han demostrado una eficacia operativa indiscutible en numerosas misiones de la Fuerza Aérea Israelí. Su larga autonomía sin necesidad de reabastecimiento en vuelo las convierte en herramientas ideales para misiones de largo alcance con mínima exposición logística.

Un ejemplo contundente se dio el 6 de septiembre de 2007, durante la operación que condujo al bombardeo de la instalación nuclear siria en Deir ez-Zor. En aquella misión, los G550 CAEW y G550 SEMA acompañaron a un grupo de F-15I, proporcionando cobertura aérea, reconocimiento terrestre en profundidad y potente supresión electrónica, que interrumpió los sistemas de defensa aérea y neutralizó las comunicaciones en la zona del objetivo. Fue una operación quirúrgica, coordinada y limpia, que demostró la sinergia entre sensores, plataformas de inteligencia y capacidades ofensivas.

Vehículos aéreos no tripulados de reconocimiento por radar

El éxito israelí en vigilancia y guerra electrónica no se limita a plataformas tripuladas. Desde la década de 1990, Israel Aerospace Industries (IAI) ha liderado el desarrollo de vehículos aéreos no tripulados (UAV) de reconocimiento, siendo el Heron uno de sus productos más emblemáticos.

El primer vuelo del Heron se realizó en 1994, marcando el inicio de una familia de UAV medianos que pronto se convertirían en los más exportados por Israel. Conocido localmente como Machatz-1, el Heron ha sido adquirido por numerosos países, destacando por su fiabilidad, versatilidad y carga útil modular. Su precio de exportación, junto con una estación de control terrestre completa, ronda los 10 millones de dólares, una inversión equilibrada para una plataforma ISR con capacidades estratégicas.

A lo largo de los años, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) adquirieron alrededor de 20 unidades, mientras que otras naciones también apostaron por esta plataforma, incluyendo Azerbaiyán, Australia, Brasil, India, Canadá, Marruecos, Singapur, Estados Unidos, Turquía, Alemania y Ecuador. En Francia, el Heron fue adaptado y fabricado localmente bajo los nombres Eagle y Harfang.

El sistema de sensores del Heron es altamente configurable. Incluye sensores electroópticos multiespectrales, y lo más destacado: un radar EL/M-2022U, especializado en vigilancia aérea y marítima, con un alcance de detección de hasta 200 kilómetros. Esta capacidad permite al Heron realizar misiones de reconocimiento de largo alcance en cualquier condición meteorológica, convirtiéndolo en una extensión táctica invaluable para las operaciones terrestres, navales y aéreas.




El radar ELTA integrado en los UAV israelíes de la familia Heron ha sido diseñado para detectar objetivos terrestres, marítimos y aéreos, ampliando el espectro operativo de estas plataformas no tripuladas. Con un peso de poco más de 100 kilogramos, el sistema se mantiene ligero pero funcional, permitiendo transmisión de datos en tiempo real hacia estaciones de procesamiento en tierra.

Sin embargo, el Heron no está exento de limitaciones. Debido a la falta de capacidad de procesamiento digital a bordo y a la limitada tasa de transmisión de datos, el número de objetivos que puede rastrear simultáneamente es relativamente reducido. En términos operativos, un solo dron no puede seguir más de seis blancos al mismo tiempo. Además, en comparación con los radares de aeronaves AEW&C, como los de los G550 CAEW, el radar de los UAV trabaja con un número significativamente menor de frecuencias, lo que reduce su resistencia a interferencias electrónicas.

Las pruebas de campo han demostrado que, aunque útiles en múltiples entornos, estos drones aún no pueden cumplir con los requisitos de una plataforma de control aéreo avanzado. Su rol no está en la gestión del espacio aéreo, sino en el reconocimiento táctico, la vigilancia terrestre y marítima, donde se han destacado.

En ese ámbito, los radares a bordo de UAV israelíes han mostrado excelentes resultados en la detección de objetivos camuflados en tierra y en la vigilancia marítima de largo alcance. Su capacidad para monitorear el movimiento de vehículos incluso durante la noche o con mal tiempo, cuando los sistemas ópticos fallan, los convierte en herramientas valiosas para operaciones persistentes en entornos hostiles o de baja visibilidad.

Estas capacidades no son solo teóricas: los drones con radar israelí han sido utilizados activamente en combate. Entre 2008 y 2009, participaron en operaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la Franja de Gaza, proporcionando información táctica crítica. También fueron desplegados por Australia en Afganistán, donde los UAV Heron monitorizaban los movimientos nocturnos de convoyes talibanes, y por Francia en misiones de reconocimiento previas a las campañas aéreas en Libia y Mali.

A lo largo del tiempo, el sistema Heron ha evolucionado de manera significativa. Durante su producción en serie, el equipamiento fue modernizado en varias ocasiones, y las últimas versiones presentan diferencias notables respecto al modelo original, tanto en diseño exterior como en capacidades electrónicas. Esta evolución constante refleja la prioridad de Israel en mantener su ventaja tecnológica en ISR (Intelligence, Surveillance and Reconnaissance) dentro del espectro no tripulado.




El UAV Super Heron se presentó en el Salón Aeronáutico Internacional de Singapur

En febrero de 2014, se presentó el UAV Super Heron en el Salón Aeronáutico Internacional de Singapur. Este vehículo contaba con un motor diésel

de 200 hp y un radar capaz de obtener imágenes de alta resolución desde grandes altitudes y en condiciones meteorológicas adversas. La familia Heron evolucionó hasta convertirse en el UAV Eitan de alto rendimiento, propulsado por un motor turbohélice Pratt & Whitney PT6A-67A de 1200 hp.


UAV Eitan

Este dron tiene un peso de despegue de 5400 kg, una envergadura de 26 m y una capacidad de carga útil de hasta 1000 kg. Además de sistemas de vigilancia optoelectrónicos y un telémetro láser-designador de blancos, se puede instalar una antena de radar de apertura sintética en la parte inferior del fuselaje. El dispositivo puede permanecer en el aire durante 36 horas y cubrir una distancia de más de 7400 km. La velocidad máxima es de 407 km/h y el techo de vuelo es de más de 14 metros. El costo de cada dispositivo es de 000 millones de dólares. Además de la Fuerza Aérea de Israel, se suministraron a Azerbaiyán, Grecia, India y Alemania.

Globos de patrullaje con radar cautivo


Basándose en la exitosa experiencia de operación de puestos de radar de aerostatos estadounidenses, Israel Aircraft Industries creó el sistema de reconocimiento y patrullaje de aerostatos EL/I-330 MPAS (Multi-Payload Aerostat System).


El radar de matriz en fase se eleva mediante el aerostato TCOM 32M, de fabricación estadounidense. Este aerostato, de 32 m de longitud, tiene una carga útil de hasta 225 kg y puede operar a una altitud de 900 metros durante 15 días. Una plataforma móvil transporta y eleva el aparato. Los datos recibidos se transmiten al punto de control terrestre mediante un cable de fibra óptica. La reserva del cable es de 2700 metros.


Imagen satelital de Google Earth: un puesto de radar de globo cerca de la ciudad de Dimona

En el sur de Israel, a unos 10 kilómetros al sur de la ciudad de Dimona, opera de forma continua una estación de radar aerotransportada montada en un globo cautivo, cuya misión principal es vigilar el espacio aéreo alrededor del centro nuclear israelí. Esta solución, discreta pero altamente eficaz, forma parte de la red de vigilancia estratégica que protege una de las instalaciones más sensibles del país.

Según información oficial publicada por Israel Aerospace Industries (IAI), el radar instalado en este globo ofrece una ventaja clave frente a sus equivalentes terrestres: su capacidad para detectar objetivos aéreos que vuelan a baja altitud a distancias considerablemente mayores. Esta mejora se debe a la altura operativa del globo, que le permite superar obstáculos topográficos y ampliar significativamente el horizonte radar, una ventaja crítica frente a amenazas que intentan evadir la detección volando a ras del terreno.

Los globos de vigilancia como este suelen estar equipados con radares aerotransportados de alta resolución, sistemas ópticos estabilizados y enlaces de datos en tiempo real, lo que los convierte en centros de alerta temprana ideales para vigilancia persistente, con bajo coste operativo y alta disponibilidad.

En conjunto, este sistema refuerza el blindaje aéreo de Dimona, asegurando que incluso las amenazas más sigilosas o de baja cota sean detectadas con suficiente antelación para activar las defensas.