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domingo, 25 de enero de 2026

Reabastecimiento en vuelo: Agility Boom, la pértiga rígida que permitiría abastecer F-16s desde KC-130s

La pértiga de agilidad: Impulsando la innovación y la Blunt Layer de la Fuerza Aérea de Estados Unidos

Mike Benítez || War on the Rocks



Resumen ejecutivo:

El artículo parte de la advertencia del nuevo jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de EE. UU., el general Brown:
o la Fuerza Aérea cambia rápido, o corre el riesgo de perder en una guerra seria. Muchos de los sistemas y conceptos con los que aún opera vienen de hace décadas, mientras el entorno estratégico —China, Rusia, zonas A2/AD, vulnerabilidad de bases— cambió por completo.

El autor dice: si queremos un cambio de fondo, hay que empezar por lo básico: la capacidad de proyectar poder, es decir, llegar lejos, permanecer y combatir. Sin alcance operativo no hay poder; sin poder no hay disuasión creíble. Y sin disuasión creíble, la escalada al conflicto se vuelve real.

En el contexto de la “gran competencia entre potencias”, EE. UU. necesita una Fuerza Aérea que pueda llegar a Rusia o China y operar al llegar, pese a las burbujas de anti-access/area denial (A2/AD). Históricamente, la USAF se obsesionó con el problema “area denial” (lo que te pasa cuando ya estás dentro del área enemiga) y descuidó el problema previo: el “anti-access” (cómo entrar y mantenerse). Además, los cazas son extremadamente vulnerables en tierra; da igual que el F-35 “domine el cielo” si te destruyen las bases y los aparatos en la plataforma.

De ahí surge el concepto agile combat employment (ACE): dispersar pequeños paquetes de cazas, que “island-hoppean” entre bases pequeñas, rutas, pistas improvisadas, operando con nodos logísticos temporales —más cerca del enemigo y menos previsibles. Eso sería el esqueleto de la “blunt force” de la USAF: una fuerza adelantada, táctica, pero con efectos estratégicos.




¿Es hora de que la Fuerza Aérea cambie más rápido o se enfrente a la derrota en tiempos de guerra? Eso es exactamente lo que piensa el nuevo jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, el general Charles Brown. De hecho, ese sentimiento se refleja en el título de
un nuevo documento que publicó. En él, destaca lo que algunos ya sabemos: «Muchos de los requisitos de capacidades que han sustentado nuestro éxito se desarrollaron en la década en que los líderes más veteranos de la actualidad se unieron a nuestra Fuerza Aérea». Y, si bien mucho ha cambiado en el mundo, la Fuerza Aérea se mantiene prácticamente inalterada. Afirma: «Se requieren acciones urgentes ahora para asegurar la capacidad continua de la Fuerza Aérea de los EE. UU. de generar efectos globales en plazos estratégicamente relevantes», replanteando los debates centrados en plataformas y basados ​​en medios para centrarse en los efectos y los fines deseados.

Para lograr el cambio fundamental que describe el general Brown, la Fuerza Aérea debe comenzar por el principio fundamental: la capacidad de proyectar poder es una de las características fundamentales y únicas del ejército estadounidense. Conocida como alcance operativo, la distancia y la duración en las que una fuerza puede emplear con éxito la masa militar sustentan prácticamente toda la doctrina, estrategia y planificación militar estadounidense moderna, así como la definición de poder aéreo. Sin proyección no hay poder. Sin poder no hay disuasión creíble. Y sin disuasión creíble, la inestabilidad y la escalada al conflicto son reales.

El regreso de Estados Unidos a la competencia entre grandes potencias requiere una Fuerza Aérea capaz de alcanzar con credibilidad a China y Rusia y operar a su llegada; la denegación de acceso/área es un factor complejo por esta misma razón. Históricamente, la Fuerza Aérea se ha obsesionado con abordar el problema de la denegación de área, ignorando que abordar la denegación de acceso es un precursor. Citando a un exsubsecretario de Defensa: «En todos los casos que conozco, el F-35 domina el cielo cuando está en el aire, pero es derribado en tierra en grandes cantidades».

Esta extrema vulnerabilidad es la premisa que sustenta un concepto de caza en desarrollo, poco definido, conocido como empleo de combate ágil . Esto implica proyectar pequeños grupos de cazas por delante de las bases aéreas principales, saltando de isla en isla entre nodos logísticos temporales. Si bien el concepto ha cobrado gran interés durante el último año, a medida que los estados mayores trabajan en ellos y las unidades operativas los ponen en práctica, no es suficiente. Este modelo de empleo, como la mayoría de las iniciativas de la Fuerza Aérea, está plagado de un pensamiento militar tradicional y una falta de imaginación.

El empleo ágil en combate tiene el potencial de generar los efectos más disruptivos de cualquier iniciativa de la Fuerza Aérea a corto plazo, si la fuerza adopta dos principios. Primero, las soluciones no se logran únicamente mediante la creación, sino también mediante la adaptación. Segundo, se debe dedicar más tiempo a comprender al combatiente y el entorno operativo para identificar el problema correcto antes de apresurarse a buscar una solución para el problema equivocado. En este caso, todo se reduce al combustible.

Entender el medio ambiente

La Estrategia de Defensa Nacional de 2018 aborda los desafíos del alcance operativo moderno mediante el empleo dinámico de la fuerza y ​​un modelo de fuerza de cuatro capas que, en conjunto, definen una nueva teoría de proyección de poder expedicionario . Tres de estas capas —las de contacto, de aumento repentino y de defensa nacional— existen actualmente en el diseño de la Fuerza Aérea. La capa restante se denomina fuerza contundente. Como su nombre indica, su propósito es disuadir, retrasar, degradar o rechazar la agresión sin un movimiento de fuerza a gran escala. El empleo ágil de combate es el esfuerzo de la Fuerza Aérea por desarrollar dicha capacidad.

El empleo ágil de combate se centra en el despliegue de una fuerza contundente basada en cazas lo suficientemente cerca como para interrumpir el cálculo estratégico del adversario (o imponer un coste, si es necesario). Crear tal efecto estratégico a partir de una pequeña fuerza táctica requiere relevancia por proximidad. Sin embargo, el desafío para esto no es insignificante. Los dos competidores más formidables de Estados Unidos —Rusia y China— plantean dos desafíos distintos al alcance operativo. En el teatro de operaciones europeo, las bases estadounidenses y aliadas son vulnerables a los ataques rusos debido a su proximidad, mientras que en el Pacífico, los vastos océanos y la escasa densidad del terreno mantienen a las fuerzas estadounidenses demasiado lejos para proyectar poder.

Este concepto de empleo aborda ambos aspectos centrándose en la generación de combate dentro de zonas de antiacceso en disputa, con dos principios básicos. El primero consiste en convertir a los "externos" en "internos" en áreas de antiacceso mediante el empleo de poder aéreo disperso, que puede generarse a distancias más cortas dentro de zonas altamente disputadas, ya que depende menos de ubicaciones operativas fijas. El empleo de combate ágil es ágil, eficiente y menos predecible, ya que es rápido y austero. La maniobra operativa, no la potencia de fuego ni la tecnología, es el mecanismo predominante para anular el antiacceso.

El segundo principio del empleo de combate ágil es el apoyo para mantener el combustible y las municiones requeridas. Esto implica establecer nodos logísticos temporales más cerca del adversario llamados sitios de operaciones avanzadas donde se llevan a cabo operaciones de puntos de armamento y reabastecimiento de combustible para aterrizar, reabastecerse y partir. Debido a que estas ubicaciones de expedición varían desde pequeñas pistas de aterrizaje hasta secciones de carreteras, el eje de la logística bajo este nuevo concepto de empleo es el venerable C-130 Hércules. El reabastecimiento de combustible de los cazas se apoya en el transporte aéreo en un camión de combustible o mediante la descarga de un depósito de combustible desde el compartimento de carga de un C-130 estacionado cerca. Las municiones se preparan previamente o se traen de la misma manera que el combustible, aunque se recargan utilizando turnos de combate integrados que permiten el reabastecimiento de combustible y la recarga de armas simultáneos en los cazas con sus motores aún en marcha. De esa manera pueden volver a despegar rápidamente.

Desafortunadamente, a pesar de la publicidad exagerada, el uso del combate ágil en su forma actual no es realmente disruptivo, ya que no es nada nuevo. El reabastecimiento de cazas en bases de operaciones avanzadas se ha practicado desde 1984, los turnos de combate integrados se agotaron durante la Operación Tormenta del Desierto, y el desembarco de cazas en carreteras es un concepto propio de la Guerra Fría. Dicho esto, existe un potencial disruptivo sin explotar, pero requiere un mayor conocimiento de la logística del combustible.

Entender el combustible

Abastecer de combustible una flota compuesta exclusivamente por aviones a reacción requiere un gran esfuerzo: un caza bimotor con postcombustión completa quema más de 2000 libras de combustible por minuto. En consecuencia, el combustible consume la mayor parte de la carga logística del empleo de combate ágil. A pesar de los intentos de que los aviones vuelvan a volar rápidamente, aproximadamente el 80 por ciento del tiempo que los cazas pasan en tierra y vulnerables a los ataques se debe al reabastecimiento de combustible. A pesar de este problema obvio, la gente puede sorprenderse al saber que estos conceptos operativos no utilizan el reabastecimiento de combustible aéreo, a pesar de que la Fuerza Aérea demostró su potencial hace 100 años. Es importante comprender la razón porque en realidad no tiene nada que ver con los cazas, y todo que ver con los bombarderos inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial.

Con el advenimiento de la Guerra Fría, el bombardero nuclear se convirtió en el elemento preeminente del poder militar. Para extender el alcance operativo desde Estados Unidos hasta la Unión Soviética, la Fuerza Aérea buscó desarrollar un bombardero nuclear a reacción con reabastecimiento en vuelo. El sistema inicial de sonda y frenado resultó excelente para cazas, pero inservible para bombarderos. Esto condujo al desarrollo del brazo aéreo, que se incorporó al avión cisterna derivado del transporte KC-97 Stratofreighter y al nuevo avión cisterna a reacción que era la principal prioridad de la Fuerza Aérea en ese momento: el KC-135 Stratotanker. Estos aviones cisterna fueron diseñados para reabastecer de combustible al B-47 Stratojet y a otro bombardero a reacción ligeramente más lento, con el doble de alcance y el triple de carga útil: el B-52 Stratofortress.

Para la década de 1960, la Fuerza Aérea contaba con aproximadamente un avión cisterna por cada bombardero para apoyar su capacidad de proyección nuclear, además de una estructura de fuerza convencional basada en la masa distribuida con 4.000 cazas a reacción de corto alcance y con gran demanda. La Guerra de Vietnam expuso la tensión del reabastecimiento en vuelo de una Fuerza Aérea compuesta exclusivamente por aviones a reacción, lo que condujo al desarrollo del KC-10 Extender, mucho más grande , para aumentar la flota del KC-135. La Fuerza Aérea está actualmente desplegando el KC-46 Pegasus, pero podría decirse que no resuelve la mayoría de los problemas de los aviones cisterna de la Fuerza Aérea. El reabastecimiento en vuelo sigue siendo el componente más subestimado y estresado de la logística militar estadounidense, a pesar de que Estados Unidos tiene la flota de aviones cisterna más grande del mundo. Sin embargo, ese no es el problema.

Entender el problema

La relación actual entre la estructura de fuerza de bombarderos, cazas y aviones cisterna se mantiene prácticamente igual que cuando se concibió hace 70 años para apoyar la proyección de bombarderos desde bases lejanas, no de cazas. Por ello, todos los aviones cisterna actuales de la Fuerza Aérea han sido derivados de aeronaves comerciales existentes, e incluso se proyecta que el futuro avión cisterna KC-Y será similar. Y, al ser todos derivados comerciales, se ven limitados a operar desde bases aéreas consolidadas, similares a aeropuertos, con largas pistas.

Si bien era una premisa válida en el pasado, esta es una falla estratégica al aplicarse en el mundo moderno y una falla presente en prácticamente todos los estudios modernos sobre los requisitos de los aviones cisterna: la supuesta impunidad ante un ataque. Estos ejercicios de capacidad ignoran la vulnerabilidad de reunir grupos de aviones cisterna en una gran rampa en una base aérea en el teatro de operaciones. ¿Por qué combatir una formación de F-35 cuando es más económico (y efectivo) simplemente destruir la base aérea? ¿Y por qué atacar una base aérea de cazas cuando es mucho más imponente destruir la base aérea de aviones cisterna y dejar en tierra todo un teatro de operaciones?

Figura 1: Una flota de KC-135 desplegados en avanzada es un elemento permanente en la Base Aérea Al Udeid, Qatar. (Fuente: Google Earth)

Este requisito de aeródromo y la amenaza de ataque implican que la flota de aviones cisterna estratégicos interteatro de la Fuerza Aérea no puede ser "intraoperativa" y, por lo tanto, no se incluye en los conceptos operativos de empleo de combate ágil. Sin embargo, basar los aviones cisterna como "externos" de las amenazas de acceso crea un dilema logístico: los aviones cisterna están más lejos, lo que requiere más combustible, lo que requiere más aviones cisterna que la Fuerza Aérea ya declaró no tener . Por ello, el almacenamiento avanzado de combustible terrestre es un elemento crucial del empleo de combate ágil.

La dura realidad es que en su estructura actual, el empleo de combate ágil encadena a los cazas de la Fuerza Aérea a los límites de la tierra cada hora y media debido a la falta de un avión cisterna táctico dentro del teatro de operaciones , una limitación que socava cualquier disuasión creíble que esta fuerza contundente esté tratando de lograr.

Confiar en un paradigma de reabastecimiento de 70 años con un concepto operativo de 40 años no es la manera de implementar la Estrategia Nacional de Defensa . Ciertamente no es innovador. La Fuerza Aérea necesita un "avión cisterna interno" para el reabastecimiento táctico intrateatro, diseñado a medida para operaciones rápidas en aeródromos austeros. Ahí es donde suele terminar la búsqueda de soluciones centradas en los requisitos, pero en realidad no es el verdadero problema. El verdadero problema es este: la Fuerza Aérea necesita un "avión cisterna interno" que ni siquiera existe en el papel y que, de todos modos, la Fuerza Aérea probablemente no podría permitirse.

Innovación a través de la adaptación

La solución no es desarrollar un nuevo avión cisterna, sino desarrollar una nueva capacidad. Para lograrlo, la Fuerza Aérea necesita pensar menos como el ultrarrico Tony Stark y más como el MacGyver con recursos limitados . La innovación a menudo evoca ideas de invención y creación, pero también surge de la adaptación. Como dijo Michèle Flournoy: "¿Qué podemos hacer en los próximos cinco años con lo que tenemos, pero usándolo de forma diferente? ... Se trata realmente de cambiar nuestra mentalidad y cómo imaginamos usar lo que tenemos".

Puede que la Fuerza Aérea no tenga suficientes aviones cisterna, pero sí tiene algo en exceso, cuyos requisitos de diseño para la Guerra de Corea son casi idénticos a los atributos requeridos para un avión cisterna táctico capaz de soportar un combate ágil: el C-130 Hércules. Si bien solo unos pocos países aliados tienen aviones cisterna, casi todos poseen C-130. Se han construido 2400 C-130 en 70 variantes , y actualmente hay más de 400 del último C-130J en servicio en 18 países.

Aunque parezca inusual reabastecer aviones de combate a reacción con aviones cisterna de hélice, en realidad es bastante común. De hecho, el Cuerpo de Marines opera una variante cisterna del C-130 , aunque se trata de sistemas de frenado no compatibles con los cazas de la Fuerza Aérea. Si bien el requisito de la pértiga aérea es una limitación de ingeniería que limita las soluciones, las características del C-130 y su amplia bodega de carga ofrecen amplias oportunidades para la innovación.

Figura 2: KC-97 de la Fuerza Aérea (izquierda) y KC-130 del Cuerpo de Marines (derecha). Aviones cisterna de hélice que reabastecen en vuelo varias generaciones de cazas a reacción estadounidenses. (Fuente: Fuerza Aérea y Armada de los EE. UU.)

Auge de la agilidad

La Fuerza Aérea debería organizar una competencia abierta para que las empresas desarrollen un sistema modular de brazo aéreo roll-on/roll-off para el C-130: Agility Boom . Esta competencia sería similar a Agility Prime, la competencia de autos voladores de la Fuerza Aérea, con una distinción. En lugar de usar la competencia para acelerar el cuerpo de conocimiento de ingeniería del mercado comercial, Agility Boom usaría la competencia para identificar y presentar rápidamente una solución innovadora. Esto no es más una demostración o creación de prototipos. Más bien, es un enfoque innovador para desarrollar una solución innovadora con un sentido de urgencia que realmente llegará al combatiente. Debería publicitarse de una manera abierta y transparente para el combatiente, el contribuyente, los aliados estadounidenses y los adversarios de Estados Unidos.

Figura 3: Elementos propuestos para el Agility Boom en un C-130. (Imagen del autor)

Para reducir la barrera de entrada y aumentar el número de participantes, la competencia debería simplificarse dividiéndola en dos problemas de ingeniería. Un elemento de la competencia consistiría en desarrollar un módulo de pluma de carga rodada, mientras que el otro elemento sería desarrollar un nuevo tanque de combustible de carga rodada. En comparación con otras tecnologías de vanguardia, ninguno de estos problemas es difícil de resolver. La esencia de la capacidad de carga rodada reside en que un avión de carga se adapta temporalmente a otros usos aprovechando su bodega de carga con palés modulares específicos para cada misión. Este enfoque se ha utilizado en el C-130 durante años y ha transformado el avión de carga en todo tipo de aplicaciones, desde una plataforma de recopilación de inteligencia hasta un cazasubmarinos.

Figura 4: Tanque Benson de 3600 galones (izquierda y centro) o dos palés de combustible de 1800 galones (derecha). Ambos aumentan el combustible máximo en un 40 %. (Fuente: Fuerza Aérea / Marina / Dominio público)

El combustible paletizado tampoco es un concepto nuevo. En los días antes de que el C-130 pudiera reabastecerse en el aire, para extender su alcance solía llevar un tanque de combustible paletizado de 3,600 galones. Existen ofertas comerciales actuales que utilizan tanques paletizados gemelos de 1,800 galones . Un tanque de combustible de este tamaño proporciona un aumento de combustible del 40 por ciento a la capacidad de un C-130 con tanque externo completamente lleno. Para ponerlo en perspectiva, este tanque por sí solo tiene suficiente combustible para extender el alcance de una formación de F-22 en 500 millas adicionales. Un C-130 completamente lleno de combustible con este tanque podría proporcionar suficiente combustible para reducir la dependencia de la flota actual de aviones cisterna y sin consumir el compartimento de carga de 40 pies como lo hace el transporte de un camión de combustible militar R-11 completo . Un C-130 en última instancia transportará menos combustible que un avión cisterna tradicional, pero también quema considerablemente menos combustible. Debido a esto, dos C-130 casi igualan la capacidad de combustible y el consumo de combustible de un KC-135, lo que refuerza la noción de logística distribuida que apoya la premisa de poder aéreo distribuido del empleo de combate ágil.

Figura 5: Los C-130 transportan menos combustible que otros aviones cisterna, pero también lo consumen a un ritmo comparativamente menor. (Imagen del autor)

As en la manga

Los pesimistas descartarán rápidamente esta idea como un sustituto invisible de los aviones cisterna, y los optimistas la verán como una panacea, pero no es ninguna de las dos cosas. Los realistas saben que se debe hacer algo, y los combatientes saben que crear múltiples opciones para quienes toman las decisiones, en última instancia, crea múltiples dilemas para el adversario.

El secretario de Defensa, Mark Esper, desea que el Departamento de Defensa sea más audaz y promueva una cultura de asumir mayores riesgos. Al mismo tiempo, los altos mandos siguen lamentando la dificultad de adquirir y escalar tecnología innovadora en el Departamento de Defensa. Sin embargo, se equivocan. En cambio, deberían preguntarse cómo escalar soluciones, no tecnología, y cómo hacerlo con urgencia. Las soluciones disruptivas y eficaces no siempre tienen que requerir diseños desde cero y tecnología de vanguardia que requieren décadas de investigación para su desarrollo. Por menos del coste de un solo caza, la Fuerza Aérea puede aumentar el alcance operativo de todos sus cazas.

El empleo ágil en combate presenta suficientes desafíos logísticos, y el combustible no tiene por qué ser uno de ellos. Agility Boom es una propuesta para abordar este problema, aunque los detalles específicos sobre competencia, limitaciones de ingeniería, problemas técnicos específicos e integración de sistemas son detalles de un futuro incierto. La Fuerza Aérea debería comprometerse primero a construir una capa de fuerza contundente creíble para respaldar la Estrategia Nacional de Defensa . De lo contrario, no importa cuán avanzada sea tecnológicamente una fuerza en teoría: la brillantez táctica sin traducción operativa es el camino más costoso hacia la atrofia estratégica. Acelerar el cambio o perder.

martes, 30 de diciembre de 2025

Argentina: Los F-16 argentinos expulsan a los JF-17 del mercado latinoamericano

Los cazas F-16 argentinos expulsaron a los JF-17 chinos

Noticias de Israel


   


Los primeros cazas F-16 de la Fuerza Aérea Argentina. Foto: Ministerio de Defensa argentino


El gobierno eligió veinticuatro F-16 con apoyo estadounidense, rechazó el JF-17 y priorizó interoperabilidad occidental, entrenamiento conjunto y modernización de la Fuerza Aérea Argentina.

Compra de F-16, entrega inicial y alineamiento con estándares OTAN

El gobierno argentino formalizó en abril de 2024 la compra de veinticuatro F-16 a Dinamarca por trescientos millones de dólares, con respaldo financiero de Estados Unidos. La selección favoreció equipamiento occidental frente a propuestas chinas para suministrar JF-17, de acuerdo con autoridades de Defensa. La decisión se enlazó con la modernización de la Fuerza Aérea Argentina y con la recuperación de la capacidad supersónica, perdida desde la década de 1990, al incorporarse los primeros seis aparatos en noviembre de 2025.

El gobierno justificó la compra por la necesidad de ajustar capacidades defensivas a estándares compatibles con la OTAN, según expuso el ministro Luis Petri durante el acto de recepción en la base aérea de Río Cuarto. En paralelo, la operación con Dinamarca se relacionó con el recambio danés de F-16 por F-35. Los aparatos adquiridos corresponden al Block 15 e incluyen aviónica modernizada, misiles AIM-9X y AIM-120, contenedores de reconocimiento y municiones de entrenamiento.

Todo el paquete quedó bajo supervisión del Departamento de Estado de Estados Unidos, que aprobó la venta en octubre de 2023 para mantener la interoperabilidad con fuerzas aliadas. Esa condición aseguró el acceso a repuestos y a procedimientos estandarizados con socios occidentales. La estructura contractual encuadró la transferencia dentro de los mecanismos de control habituales, con la finalidad de preservar compatibilidades técnicas, doctrinales y logísticas, además de habilitar ejercicios combinados con países que operan sistemas similares en la región.



JF-17

La entrega inicial de noviembre de 2025 se enmarcó en un cronograma escalonado y reforzó la señal política de alineamiento con Occidente. La Fuerza Aérea vinculó el programa con la recomposición de vigilancia y de intercepción, tras décadas de deterioro por limitaciones presupuestarias y restricciones de acceso a repuestos europeos después de 1982. En el plano simbólico, el acto oficial consolidó el mensaje de integración con aliados tradicionales mediante la adopción de estándares y de procedimientos compatibles con la OTAN.

Datos clave de la operación con Dinamarca y Estados Unidos


  • Veinticuatro F-16 Block 15 procedentes de Dinamarca por $300 millones.
  • Primeros seis aviones entregados en noviembre de 2025 en Río Cuarto.
  • Armamento integrado: misiles AIM-9X y AIM-120, más pods de reconocimiento.
  • Aprobación del Departamento de Estado en octubre de 2023 para asegurar interoperabilidad.
  • Compra justificada por compatibilidad OTAN y modernización de capacidades supersónicas.

Proceso de evaluación, oferta china y giro estratégico hacia Occidente

La preferencia por los F-16 surgió después de un proceso de evaluación que descartó alternativas. China, a través de su corporación aeronáutica, promovió el JF-17 Thunder con radar de barrido electrónico activo y empleo de misiles aire-aire de alcance medio. El gobierno de Alberto Fernández examinó esa opción en 2022 y 2023, mientras delegaciones chinas visitaron Buenos Aires para exponer prestaciones y proponer precios inferiores con esquemas de financiamiento flexibles, según informes del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Tras asumir en diciembre de 2023, la administración de Javier Milei priorizó un alineamiento estratégico con países occidentales y desechó la propuesta china. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, valoró la decisión durante su visita de abril de 2025 y la describió como una medida para limitar el incremento de la influencia de actores externos en la región. En el plano operativo, la compra renovó el inventario argentino y amplió la participación en cooperación militar con aliados.


Los primeros cazas F-16 de la Fuerza Aérea Argentina. Foto: Ministerio de Defensa argentino

Los mecanismos de cooperación incluyeron entrenamientos conjuntos y acceso a repuestos estandarizados dentro de marcos que Estados Unidos promueve con socios cercanos. La elección favoreció la convergencia de doctrinas y de procedimientos con fuerzas que emplean familias F-16. Esa orientación se proyectó sobre ejercicios, logística y calendarización de mantenimientos, además de articular intercambios técnicos. La adopción de sistemas homologados facilitó la integración con redes de mando y control que sostienen prácticas operativas comunes en el hemisferio occidental.

El análisis del JF-17 había incluido simulaciones de vuelo, estudios de costos y ofertas que contemplaron ensamblaje local en la Fábrica Argentina de Aviones, con una provisión posible de hasta treinta y seis unidades. Documentos filtrados del ministerio de Defensa reflejaron ese alcance. Sin embargo, el gobierno señaló objeciones sobre calidad de componentes, compatibilidad con sistemas existentes y eventuales restricciones derivadas de sanciones internacionales, por lo que la evaluación concluyó sin adjudicar el contrato a proveedores chinos.

Esfuerzos chinos en Latinoamérica y límites en cazas de alto rendimiento

El marco general incluyó intentos de Beijing por ampliar presencia en el mercado de armamento latinoamericano desde la década de 2010. China concretó ventas de equipo militar a Venezuela, Perú y Bolivia, con suministros valorizados en cientos de millones de dólares y con acuerdos de coproducción y de transferencia de tecnología. Venezuela adquirió en 2015 aviones de entrenamiento K-8W y sistemas de radar. Perú incorporó en 2018 lanzacohetes múltiples Tipo 90B, según registros de una comisión bilateral estadounidense.

En aviación de combate, China ofreció el JF-17 como principal producto exportable, un monomotor apto para misiones de superioridad aérea y ataque a tierra, ya aceptado por Pakistán, Myanmar y Nigeria. Autoridades chinas destacaron un costo operativo más bajo y la integración con sistemas propios de mando y control, con argumentos orientados a presupuestos limitados. Aun con esas ventajas declaradas, la penetración regional enfrentó resistencias que crecieron en categorías donde el historial operativo y la interoperabilidad pesan más.


JF-17

En Argentina, el examen del JF-17 proyectó un ahorro del treinta por ciento frente a opciones occidentales y contempló ensamblaje en Córdoba. Pese a ello, las objeciones oficiales y las prioridades estratégicas se impusieron. A ese cuadro se añadió presión diplomática del Reino Unido, país que mantiene una disputa territorial por las Islas Malvinas, con reportes que aludieron a intentos de limitar el armamento de los F-16 de origen danés mediante la exclusión de misiles de largo alcance en el Atlántico Sur.

Las decisiones que privilegiaron plataformas con amplio historial, como el F-16, señalaron límites para propuestas chinas en cazas avanzados. La combinación de interoperabilidad, soporte logístico comprobado y experiencias de combate acumuladas resultó decisiva en análisis públicos y técnicos. En ese contexto, la competencia comercial del JF-17 quedó circunscrita a presentaciones y a ofertas sin contratos en gran escala dentro de Sudamérica, según evaluaciones académicas y registros oficiales difundidos en los últimos años.

Decisiones regionales y preferencia por plataformas con historial

En Colombia, el gobierno consideró en mayo de 2025 la adquisición del J-10C, un caza de cuarta generación comparable con variantes modernizadas del F-16. Las conversaciones no superaron consultas iniciales y el país priorizó opciones europeas, como el Gripen sueco. En Chile y Brasil, las fuerzas aéreas mantuvieron flotas basadas en F-16 y F-5 modernizados. Ofertas chinas que incluyeron el FC-1 no prosperaron, de acuerdo con reportes oficiales y debates públicos.

Los argumentos destacados aludieron al historial operativo y al desempeño en conflictos, con el F-16 acumulando miles de horas de vuelo desde la Guerra del Golfo hasta misiones en Ucrania. En contraste, el JF-17 registró empleo más acotado, con participación centrada en operaciones antiterroristas en Pakistán. La Universidad del Ejército de Estados Unidos consignó que las ventas chinas de aeronaves en Latinoamérica sumaron cincuenta y ocho millones de dólares en entrenadores entre 2010 y 2020, sin cazas de alto rendimiento.


Los primeros cazas F-16 de la Fuerza Aérea Argentina. Foto: Ministerio de Defensa argentino

Ese patrón reforzó inclinaciones regionales hacia proveedores occidentales, donde la disponibilidad de repuestos, la formación combinada y la doctrina compartida mantuvieron un peso decisivo. La preferencia por familias con soporte industrial robusto permitió planificar reemplazos, modernizaciones y ciclos de mantenimiento sobre bases previsibles. Esa lógica pesó en presupuestos y en cronogramas, al reducir incertidumbres de abastecimiento y al asegurar compatibilidades de software, armamento y procedimientos que múltiples países ya validaron en décadas recientes.

Las comparaciones también destacaron ecosistemas de entrenamiento y alianzas. Países que volaron F-16 establecieron redes de intercambio de información técnica y de entrenamiento avanzado con Estados Unidos y con Europa. Esa capa adicional de cooperación elevó barreras de entrada para modelos con menor adopción regional. En conjunto, el debate reforzó una preferencia por plataformas probadas al equilibrar costos, capacidades, durabilidad y acceso a mejoras sucesivas dentro de líneas de producción con continuidad garantizada.

Tensiones bilaterales y continuidad de vínculos económicos con China

La elección argentina generó tensiones con China, actor con inversiones en minería de litio en el norte del país y con una estación espacial en Neuquén desde 2014. Tras la decisión sobre los cazas, Beijing expresó su disconformidad por canales diplomáticos y calificó como interferencias maliciosas declaraciones estadounidenses relativas a la necesidad de eliminar acuerdos de intercambio de divisas que vinculan a ambos países.

El acuerdo de intercambio de divisas se renovó en abril de 2025 por dieciocho mil millones de dólares y contribuyó a estabilizar reservas argentinas. Ese instrumento no alteró la preferencia por proveedores occidentales en defensa. En diciembre de 2025, durante un discurso en una base aérea con motivo de la recepción de los primeros F-16, el presidente Javier Milei sostuvo que la adquisición constituyó el mejor acuerdo desde 1983 y destacó la integración con aliados estratégicos como reafirmación de la soberanía nacional.


JF-17 Thunder

En paralelo, el embajador chino en Buenos Aires reiteró el interés de su país en proyectos de infraestructura, incluida la modernización ferroviaria bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta, a la que Argentina se incorporó en 2022. Esa agenda económica coexistió con una redefinición de prioridades en materia de defensa, que colocó a Estados Unidos y a sus aliados como socios preferentes para adquisiciones de alto impacto tecnológico y para esquemas de cooperación ampliada.

Las implicancias presupuestarias incluyeron el uso de fondos del Fondo Nacional de la Defensa y financiamiento militar extranjero de Estados Unidos por cuarenta millones de dólares, lo que redujo presión sobre cuentas públicas durante un período de ajustes fiscales. China mantuvo promociones en ferias como la Exposición Internacional de Defensa de Río de Janeiro en 2024, con variantes del JF-17 mejoradas en sensores infrarrojos, aunque sin contratos de gran magnitud en Sudamérica.

Entrenamiento, despliegue de la flota y prestaciones comparativas clave

La incorporación de F-16 requirió un programa de formación para pilotos y técnicos argentinos en instalaciones de Dinamarca y de Estados Unidos. El esquema de entrega contempló veinticinco aparatos: veinticuatro operativos y uno no operativo para prácticas de mantenimiento. La flota quedó asignada a la VI Brigada Aérea en Tandil, mientras el acto de recepción se realizó en Río Cuarto. Con estos medios, la Fuerza Aérea recuperó capacidades de intercepción y patrulla deterioradas tras el embargo británico de 1982.

En prestaciones, los F-16 ofrecen un alcance superior a mil quinientos kilómetros y una velocidad máxima de Mach 2. El JF-17 alcanza Mach 1,6 y emplea motores rusos RD-93, con exposición a variaciones de suministro en el mercado internacional. Expertos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales asociaron la diferencia técnica con el soporte logístico de Lockheed Martin y destacaron ventajas para una operatividad sostenida en un entorno vecinal con cazas comparables.



Los primeros cazas F-16 de la Fuerza Aérea Argentina. Foto: Ministerio de Defensa argentino

En el plano regional, la decisión argentina influyó en debates sobre adquisiciones al aportar un caso reciente en el que una oferta china no derivó en compra de cazas. México y Panamá manifestaron reservas similares sobre equipamiento de Beijing y se inclinaron por helicópteros y radares estadounidenses. En Perú, pese a suministros chinos de vehículos blindados en 2015, la fuerza aérea mantuvo la orientación hacia proveedores occidentales y rechazó propuestas vinculadas con el J-10, a favor de modernizaciones del Mirage 2000.

En suma, la llegada de F-16 en 2025 marcó un cambio relevante en la recomposición de capacidades aéreas. La entrega progresiva culminó con la integración de la flota para misiones de vigilancia marítima y fronteriza, después de capacitar a más de cien efectivos en Dinamarca. Los aviones, con pintura en colores nacionales, realizaron vuelos de prueba sobre territorio argentino en diciembre de 2025. El jefe Xavier Isaac definió la modernización como un avance esencial para la disuasión y para la estandarización regional.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Maniobras Bright Star 25: F-16C americano supera en combate evolucionante a Rafale egipcio

Victoria en combate aérea de un F-16 contra un Rafale





Esto ocurrió durante el Ejercicio #BrightStar25 en Egipto el 30 de agosto de 2025, y se publicó recientemente. Un piloto de F-16C del 55.º Escuadrón de Caza de la USAF superó en maniobras a un Rafale DM egipcio en un combate aéreo cercano. Si bien el Rafale suele ser superior en combate aéreo cercano, un piloto de Rafale con experiencia moderada tenía pocas posibilidades contra uno de los mejores pilotos de F-16 del mundo: un veterano con miles de horas de vuelo y misiones de combate, incluidas misiones contra drones iraníes los días 13 y 14 de junio de 2025.


viernes, 17 de octubre de 2025

Ejercicio Tarassis: Maniobras en el Báltico contra la amenaza rusa

El Ejercicio Tarassis Norte de la OTAN envía una clara advertencia a Rusia


Por: Stavros Atlamazoglou || The National Interest




La OTAN no solo observa, sino que también está preparada para repeler cualquier acción agresiva contra cualquier estado miembro.

Las fuerzas de la OTAN de 10 estados miembros se enfrentan a los vientos huracanados del Mar del Norte, las gélidas aguas del Báltico y las gélidas temperaturas del Círculo Polar Ártico para enviar un mensaje claro a Rusia: la OTAN observa y está lista.

Ejercicio Tarassis

El Ejercicio Tarassis es una serie de ejercicios multinacionales y multimodales diseñados para mejorar la interoperabilidad entre los estados miembros de la OTAN y demostrar la cooperación entre los aliados. Con la participación de fuerzas terrestres, marítimas y aéreas de 10 países, el ejercicio se lleva a cabo desde el Círculo Polar Ártico hasta el Mar Báltico. Comenzó a principios de septiembre y se extenderá hasta finales de octubre.

“Tarassis representa un avance significativo en nuestra capacidad colectiva para responder con rapidez y decisión a las amenazas emergentes”, declaró el capitán de grupo de la Real Fuerza Aérea, Jonathan Eastlake, portavoz del Cuartel General de la Real Fuerza Aérea.

Más allá de los objetivos oficiales del ejercicio militar conjunto, el Ejercicio Tarassis también transmite a Rusia un mensaje claro: la OTAN no solo observa, sino que también está bien preparada para contrarrestar cualquier acción agresiva contra cualquier Estado miembro. En las últimas semanas, Rusia ha iniciado una campaña sin precedentes de violaciones e interferencias del espacio aéreo contra varios miembros de la OTAN.

“Estos ejercicios no se centran únicamente en la preparación militar, sino también en la unidad, la disuasión y la demostración de nuestro compromiso compartido con la estabilidad regional. Al planificar, ejecutar y comunicar actividades militares en todos los ámbitos, la JEF está realizando una contribución significativa a la seguridad europea y transatlántica”, añadió Eastlake. Operaciones en Playa

Los Royal Marines de los Comandos 40 y 45 (cada comando es una unidad del tamaño de un batallón) enviaron tropas a Noruega, mientras que el Regimiento de Logística de Comandos brindó apoyo logístico a los elementos de infantería.

Los Royal Marines son una unidad de infantería ligera de operaciones especiales especializada en guerra anfibia y ártica.

Durante un entrenamiento, los Royal Marines practican desembarcos anfibios nocturnos. En imágenes publicadas por el Ministerio de Defensa británico, se puede ver tres embarcaciones de asalto anfibias repletas de comandos con gafas de visión nocturna desembarcando en una playa noruega. Llegar allí no fue fácil. Los Royal Marines tuvieron que transitar durante dos horas en la fría noche noruega, con temperaturas que alcanzaban los -10 °C. Aunque físicamente exigentes, estas operaciones en playa son un ingrediente clave para el éxito de una operación anfibia.

Las misiones en playa constituyen uno de los aspectos más importantes de las operaciones anfibias. Una gran fuerza anfibia no se presenta simplemente en una playa defendida por fuerzas enemigas y tierra. Más bien, pequeños elementos de operaciones especiales suelen ser los primeros en llegar a la playa para realizar un reconocimiento, recopilar información hidrográfica y despejar cualquier obstáculo que pueda obstaculizar la invasión.

Es poco conocido que los Equipos de Demolición Submarina y las Unidades de Demolición de Combate Naval, precursores de los SEAL de la Marina, desembarcaron en las playas de Omaha y Utah en Normandía antes de las fuerzas de invasión aliadas el 6 de junio de 1944. Utilizando explosivos y su valentía, los hombres rana despejaron obstáculos y abrieron paso a las unidades de infantería y blindados que descendían de los barcos.

La llegada de sistemas de detección avanzados ha hecho que las operaciones en la playa sean más complejas y arriesgadas para las tropas involucradas. Sin embargo, los operadores especiales, incluidos los Royal Marines, entrenan y reflexionan a fondo sobre sus habilidades para estar listos para las operaciones activas.

jueves, 25 de septiembre de 2025

Caradurismo: Medios chilenos se preocupan porque Perú compra F-16s

Prensa chilena expresa preocupación por posible compra de aviones F-16 por parte de Perú

La eventual adquisición de cazas estadounidenses se convierte en foco de debate en los medios de comunicación del país sureño
Ricardo Mc Cubbin || Infobae


  


El Gobierno de Estados Unidos dio luz verde a la venta de doce aviones de combate F-16 a Perú.

Medios de comunicación de Chile han expresado su preocupación por la posible adquisición de 12 aviones F-16 por parte de Perú. El Ministerio de Defensa evalúa las propuestas de tres fabricantes: los estadounidenses F-16, los suecos Gripen y los franceses Rafale.

Ninguna ha sido seleccionada hasta la fecha, aunque la autorización previa de Washington desató preocupación en medios y analistas chilenos. La presidenta Dina Boluarte ha declarado su intención de renovar la flota aérea con aeronaves de última generación, recordaron columnistas en Panamericana.

A la espera de que se tome una decisión, la prensa del país sireño recoge voces que interpretan el ofrecimiento norteamericano como un eventual desafío al actual balance de poder aéreo en la región.

“Mira, desde reojo, fuera de toda lógica de lo que había pasado en los últimos años. ¿Por qué?... Esta es una noticia que obviamente tendrá repercusiones en la defensa chilena”, advirtió un panelista en televisión chilena.


Ministerio de Defensa recibió casi tres millones de dólares en calidad de donación por los gastos durante entrenamiento naval conjunto. (Foto: Ministerio de Defensa)

Reacción chilena y contexto regional

El análisis de medios chilenos apunta a que la flamante propuesta de Estados Unidos podría transformar la capacidad operativa de la Fuerza Aérea del Perú.

Actualmente, la institución cuenta con modelos MiG-29 y Sukhoi de origen ruso, adquiridos por el régimen de Juan Velasco Alvarado en la década de los setenta, y Marines 2000 franceses, incorporados en la administración de Alan García Pérez durante los años ochenta.

“Estos son los modernos aviones que el Perú podría incorporar a su flota tras la aprobación de venta militar otorgada por Estados Unidos. Se trata de 12 aviones F-16 Block 70, equipados con tecnología de última generación y con un costo estimado de tres mil cuatrocientos veinte millones de dólares”, detalló un informativo chileno.

El monto incluye equipo electrónico avanzado y un paquete de misiles aire-aire, como los AMRAAM de largo alcance y los Sidewinder AIM-9L para distancias cortas, especificó Andrés Gómez de la Torre, consultado por Panamericana.

Los expertos en seguridad consultados subrayaron que el proceso de negociación puede extenderse durante meses. “En este momento no hay ningún trato cerrado, no hay ninguna aeronave de las tres que están compitiendo, la norteamericana, la sueca y la francesa.

No se ha cerrado la elección”, afirmó Gómez de la Torre, quien agregó que la presidenta Dina Boluarte planteó ante el Congreso la adquisición de veinticuatro aeronaves nuevas, sin intermediarios ni equipos de segunda mano.

Características y argumentos sobre la compra

El debate sobre la modernización de Fuerzas Armadas en Sudamérica se intensificó al conocerse la posible elección de los F-16. “Son cazabombarderos de última generación que sirven básicamente para defensa externa, para guerras convencionales, y tendrían que venir acompañados, como es el caso de la oferta norteamericana, de misiles aire-aire AAM de última generación”, detalló Gómez de la Torre para Panamericana.


F-16 de Chile o los caza Gripen E, que podría comprar Perú. (Foto referencial: Infobae Perú/Saab/Agencia Andina)

Algunas voces políticas y técnicas en el país vecino, reproducidas en los medios chilenos, insinuaron cierto grado de alarma sobre el potencial de disuasión de Perú. “La que realizó Perú con esta flota aérea de combate... podría representar, por así decirlo, una amenaza para nuestro país. ¿Es así o no?”, cuestionó una presentadora chilena al aire.

No obstante, otras fuentes en la cobertura peruana defienden la lógica de la compra. “Es totalmente natural que el Perú quiera adquirir y le convenga adquirir para su defensa nacional y para, básicamente, como un garante disuasivo tener aviones buenos. No es una preocupación, es una alarma innecesaria”, puntualizó Eduardo Ferrero Costa, exministro de Relaciones Exteriores de Perú, en diálogo con Panamericana.

La discusión sobre el fortalecimiento militar en Sudamérica involucra también a otras naciones, ya que “Colombia está buscando aviones F-16”, señaló Ferrero Costa durante su intervención en televisión nacional, mencionando que procesos equivalentes han ocurrido en Chile, Ecuador, Brasil y Venezuela.

sábado, 20 de septiembre de 2025

Argentina: F-16s daneses con los colores argentinos

Primeros F-16 argentinos listos en Dinamarca, con esquema de la FAA


Argentina recibirá en diciembre los primeros cazas F-16 operativos, tras su preparación en Dinamarca.
Aviación Online



El F-16BM M-1001 muestra por primera vez los colores de la FAA en Aalborg (Dinamarca). Foto: Ministerio de Defensa de la República Argentina.

El Ministerio de Defensa de la República Argentina confirmó que el programa F-16 avanza según lo previsto, con la finalización del proceso de pintado de las primeras seis aeronaves en los talleres del Forsvarets Vedligeholdelses Tjeneste (FVT) en Aalborg, Dinamarca. Se trata de un nuevo hito que acerca la llegada de los cazas a la Fuerza Aérea Argentina (FAA), prevista para diciembre de este año.

En las imágenes difundidas oficialmente se aprecia por primera vez a los F-16 con el esquema de pintura estandarizado de la FAA, aplicando tratamientos de superficie y colores bajo especificaciones OTAN. La primera aeronave presentada corresponde al F-16BM M-1001, que ya exhibe el distintivo esquema argentino.


F-16B ya pintado en los colores Fuerza Aérea Argentina. Foto: Ministerio de Defensa de la República Argentina.

Traslado aéreo en diciembre

Un equipo conjunto integrado por personal del programa F-16, la Agencia Logística de Adquisiciones para la Defensa de Dinamarca (DALO) y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos planifica actualmente la operación de ferry. El traslado de las aeronaves incluirá el acompañamiento de aviones cisterna KC-135R y un C-130 Hércules de la FAA para apoyo logístico, con arribo previsto al Área Material Río IV a principios de diciembre.



La fase final de preparación contempla ensamblaje, inspecciones y pruebas de vuelo, en línea con los requisitos específicos de la FAA. En junio, el ministro de Defensa Luis Petri y el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea visitaron Aalborg, donde verificaron el alcance de los trabajos de mantenimiento y modernización.

Un programa estratégico

El comunicado del Ministerio de Defensa subraya que el cumplimiento de los compromisos de pago asumidos en 2025 permitió sostener el ritmo de avance del programa, tanto en lo relativo a infraestructura en la Argentina como en las obligaciones contractuales con Dinamarca y Estados Unidos.



La presentación oficial del primer F-16 biplaza Block 10, ocurrida en febrero en Tandil, marcó el inicio de esta nueva etapa. Esa aeronave, conocida como “número 25”, no está en condiciones de vuelo y fue destinada al entrenamiento técnico y operativo. Ahora, la incorporación de los primeros cazas operativos marca un salto cualitativo en la capacidad de defensa aérea nacional.

Capacidades que recupera la FAA

La llegada de los F-16 Fighting Falcon permitirá a la Fuerza Aérea Argentina recuperar la capacidad de intercepción supersónica perdida tras la baja de los Mirage en 2015, además de incorporar por primera vez en su historia armamento guiado de precisión aire-aire y aire-superficie. El paquete aprobado por Estados Unidos incluye misiles AIM-120 AMRAAM, bombas guiadas Paveway II y sistemas de enlace de datos Link-16, entre otros equipos de soporte y entrenamiento.
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Este proceso integra a la Argentina en la comunidad internacional de operadores del F-16 y abre un nuevo capítulo en la cooperación con aliados estratégicos. El desafío inmediato estará en consolidar la infraestructura de apoyo y la futura incorporación de reabastecedores en vuelo KC-135, indispensables para explotar plenamente el potencial de los nuevos cazas.


El Servicio de Mantenimiento para la Defensa (FVT) completó el proceso de pintado y puesta a punto de las primeras 6 aeronaves destinadas a la @fuerzaaerea_arg. Asimismo, un equipo multidisciplinario integrado por personal del Programa F-16, DALO y la USAF planifica el traslado aéreo de los aviones, que contará con apoyo de reabastecedores KC-135R y un Hércules C-130, con arribo al Área Material Río Cuarto en diciembre.

Con sistemas modernizados, tratamientos de superficie y pintura estandarizada según especificaciones OTAN, los F-16, adquiridos por decisión del Presidente @javiermilei, pronto surcarán nuestros cielos, reforzando nuestras capacidades aéreas para defender la soberanía y a todos los argentinos.